Identificación del recién nacido

Afortunadamente, en los países industrializados, el reconocimiento, identificación e inscripción del recién nacido es una práctica común por lo que es muy difícil el que desalmados trafiquen con ellos o que por error se pueda producir un cambio de niños en la maternidad. Esto último es casi imposible en la actualidad y solo sale a la opinión pública el caso raro que se produce y que hace que su repercusión mediática haga que los padres cuando hay que separarlos de su hijo recién nacido frecuentemente digan «!que no nos lo cambien, eh!». La problemática en los países más desfavorecidos es otra, las sociedades están montadas de forma que un porcentaje elevadísimo de recién nacidos no son inscritos por lo que no tienen derecho a nada, no existen, no pueden acceder a los niveles básicos de enseñanza ni a una sanidad básica. Estos países al tener una alta mortalidad infantil, inscriben a los supervivientes cuando ya son más mayores. Son niños sin identidad, nacionalidad y sin ningún tipo de derecho que son explotados en muchos sentidos y mucha gente desalmada trafica con ellos. Como dato se puede calcular que cerca de 1,2 millones de niños anualmente son explotados sexual o laboralmente.

La identificación del recién nacido como he dicho es una práctica habitual y extendida en el 100% de las maternidades de nuestro país. Para ello existen dos tipos de prácticas, la primera consiste en tomar la huella de la madre en un papel especial para el registro junto con la huella del pie derecho del neonato. Esta técnica se acompaña en la actualidad de un kit que contiene una pulsera para la madre, una pulsera para la pierna del bebe, la pinza para el cordón umbilical y varias pegatinas con un número de registro que se repite en cada uno de los elementos anteriores para pegarlas en la historia clínica de la madre.. Con esta técnica es imposible el confundir a un neonato ya que la pinza del cordón umbilical no se puede quitar a no ser que se ponga de forma inmediata otra con el correspondiente riesgo de sangrado que ello conlleva por lo que el bebé está en todo momento identificado con un número que coincide con el que se encuentra en su historia clínica y con el que lleva impreso la madre en su pulsera.

Algunas Comunidades Autónomas utilizan las huellas digitales del bebé y de la madre y en otros se toman además muestras de sangre del cordón umbilical para mayor seguridad en la identificación. Sin embargo creemos que el sistema de identificación mediante pulseras y pinza umbilical con numeración, debería de ser suficiente para evitar cualquier tipo de problemas en la maternidad.

En la actualidad somos mucho más 'amables' con la atención al parto, recomendando el contacto piel con piel nada más nacer lo que favorece la mejor adaptación neonatal, la menor perdida de calor y la posibilidad de iniciar de forma precoz la lactancia materna. Podemos identificarlo sin problemas estando sobre la madre ya que hay que pinzar el cordón umbilical sobre los 2 minutos y para ello utilizaremos la pinza umbilical con un código numérico único e irrepetible. El bebe está despertando a la vida en el mejor sitio que existe y no es otro que con el contacto de su madre. No les molestemos, dejemos que disfruten de ese momento único e irrepetible. . Las pulseras y la toma de huellas pueden esperar a que retiremos al recién nacido de su madre para vestirlo.

Por último, como es lógico existen pruebas de identificación del recién nacido mediante la determinación del ADN, técnicas que raramente son necesarias pero que las tenemos a nuestra disposición ante conflictos que pudieran existir.

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