Forjarse un nombre para vender más vino

Eva Navarro. A pesar de poseer vino de gran calidad y variedades únicas en España como la Bobal, la Denominación de Origen Utiel-Requena atraviesa por una grave crisisque está haciendo mella en algunas de sus bodegas. El presidente de la DO, José Luis Robredo, explica los cinco grandes poblemas a los que se enfrentan.

1No existe un posicionamiento de marca. «No hemos sabido crear la marca», asegura Robredo. Los vinos de Utiel-Requena no ocupan el lugar que deberían por sus características en los mercados autonómico, estatal e internacional.

2Más marketing y publicidad. Denominación de Origen Utiel-Requena necesita emprender más acciones de marketing y de publicidad para dar a conocer sus productos fuera de las comarcas productoras.

Sin embargo, el sector embotellador, salvo las grandes bodegas, no dispone de recursos para poder ir a ferias o publicitarse de forma indiviual. Por eso, en el Consejo Regulador son conscientes que ellos deben emprender promocines de sus vinos a través de eventos como catas de vino o visitas a las bodegas.

«Hoy en día se han puesto muy de moda este tipo de actividades y yo creo que se debe ir por ahí porque es una buena fórmula para que el nuevo consumidor vaya creando hábitos», señala el presidente de los vinos de Utiel-Requena, que añade «pero aquí en Requena todo el mundo conoce y sabe de vino porque lo tiene en casa. Irnos a hacer catas a Valencia es algo que hay que plantearse».

Para Robredo, en la Comunitat «falta mucho por aprender todavía» respecto a los vinos. «Nosotros tenemos grandes vinos que ofrecer, pero en los restaurantes valenicianos es muy difícil encontrar vinos de nuestra denominación. Valencia es un mercado sin explotar aún», comenta.

3No hay dinero. La DO se nutre de tres fuentes principalmente, la primera de ellas el sector productor, los agricultores que cultivan dentro de la demarcación y que pagan un canon por la tierra. En segundo lugar, de los productores de vino, es decir, de las bodegas que pertenecen a la DO y que también deben pagar un canon. Por último, la tercera fuente de ingresos son las ayudas oficiales.

Hoy por hoy, el Consejo Regulador se ve atado de pies y manos para conseguir más dinero, ya que no pueden subirle el canon a los agricultores, porque «están trabajando por debajo de los costes de producción» y tampoco a las bodegas, que venden con precios muy ajustados sus productos. De hecho, los precios han bajado tanto que algunos bodegueros comentan que venden «botella de cristal, etiqueta y corcho, el vino lo regalamos».

4Disminución de las ayudas. «Si los presupuestos oficiales se reducen, es lógico que las ayudas también», resume Robredo. Gran parte de las ayudas y subvenciones que reciben llegan desde la Generalitat Valenciana, ninguna de la Unión Europea, pero éstas son cada vez más reducidas y llegan más tarde, lo que ahoga la economía de la organización. A pesar de todo, desde la DO insisten en que tienen muy buena comunicación con la Conselleria de Agricultura, que es cuestión del momento en el que se está viviendo.

5Conclusión: sin promoción no se vende, pero sin capital no hay promoción. Un círculo vicioso en el que está inmerso la DO y a la que están buscando soluciones, pues el sector productor no puede aportar más dinero -lo necesitan para cubrir sus necesidades- y el embotellador tampoco.

En ese sentido, desde el Consejo apuestan por sacar partido también al paso del AVE por Requena. «Vamos a aportar para que nos reporte aquí también», explica Robredo, que está convencido en que hay que potenciar el enoturismo -turismo del vino-, de hecho ya ofrecen visitas a algunas de sus bodegas donde se puede pasar el día descubriendo la Ruta del Vino.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos