El conflicto de las casitas de Ontinyent estalla en el pleno

ENRIC ALBEROONTINYENT.

Cinco horas de sesión plenaria y una tensión que se podía cortar con una radial. Este fue el ambiente del pasado pleno ordinario del Ayuntamiento de Ontinyent cuando se trató el punto sobre la prórroga un año más de la suspensión de las órdenes de derribo de las casitas expedientadas.

Ya advirtió la Associació en Defensa de les Casetes de Ontinyent (ADECA) que «el día que se convoque un pleno ordinario acudiremos para manifestar nuestra opinión». Y eso fue lo que sucedió en el primer pleno de 2011. Su portavoz, Víctor Márquez, declaró que Lina Insa, alcaldesa de Ontinyent, y Filiberto Tortosa, concejal de Urbanismo «nos engañaron y nos dijeron que había una solución rápida y diligente. La solución qué es, ¿la multa y el derribo?».

Al mismo tiempo denunció la censura de la televisión municipal (TVO) que no admite sus declaraciones hasta la incapacidad de gestión del ejecutivo. «La promesa de la solución de las casitas iba de la mano de la del Hospital y la del Pont de Sant Vicent».

Frente a estos ataques, y después de aprobar en la sesión la prórroga de un año más para la suspensión de las órdenes de demolición que pesan sobre decenas de casitas, tanto Insa como Tortosa apelaron a que se está aplicando la legalidad vigente al tiempo que se busca «la mejor solución». El titular de urbanismo apuntaba que «el problema lo creó el PSOE parando unas casitas sí y otras no». Por un lado, afirmaba que «la voluntad y el trabajo del PP desde el primer día va encaminada a la situación» y por otro, reconocía que «la solución ha de ser para todos y dentro de la ley».

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