Un «misteri» que brilla ya 43 años en Gata

La representación del Auto de los Reyes Magos supera los recortes obligados por la crisis y encandila a cientos de seguidores

MIGUEL VIVESGATA DE GORGOS.
Un «misteri» que brilla ya 43 años en Gata

La seña de identidad cultural más importante de Gata de Gorgos es la representación teatralizada del Auto de los Reyes Magos, que se vivió en esta población de la Marina Alta anteayer con un gran éxito de público.

Aunque la crisis ha obligado este año a abaratar costes y a suprimir uno de los actos, el del poblado de Judea, los vecinos de Gata respondieron por igual. Así, el acto del Palacio de Herodes en la Avinguda La Pau y el Belén Viviente en la Plaça de l'Església lograron sobreponerse a la adversidad y brillar como cada año.

Si la crisis también llegó al presupuesto de los actos y del montaje, hasta el punto de tener que llegar a pedir la colaboración de entidades y comercios para que ayudaran a sufragar gastos, lo contrario ha pasado con la renovación de los principales artistas aficionados de los dos actos. Y los debutantes pasaron y con muy buena nota la prueba de fuego. Desde Herodes a los tres Reyes Magos, desde el escriba a la Virgen María, desde el cortesano al ángel que desciende desde la torres del campanario. Todos ellos rayaron a gran altura.

El primer acto del Palau d'Herodes duró 50 minutos y las luces, sonido y decorados notaron la crisis, lo que no evitó que centenares de vecinos y visitantes asistieran con atención al transcurso de la representación.

El segundo acto, como siempre, gozó de una gran popularidad, con sus 20 minutos de representación. Entre uno y otro, como los antiguos autos sacramentales, el público acompañó a pastores, ángeles y los tres Reyes Magos por las calles del municipio, en el trayecto de la Avinguda de la Pau a la Plaça de l'Església.

Tras los dos actos llegó el epílogo de la Cabalgata de Gata, el reparto de juguetes y regalos, no sólo por los pajes reales sino también por los mismos Reyes Magos de Oriente. En este acto es, sin duda, donde los niños de Gata tenían puestos todas sus miradas.

Autor y director artístico

El autor del Auto o Misteri, Antonio Salvá Roselló que lo escribió en 1968 y el director artístico de la representación (que por primera vez estaba dirigiendo y no actuando) Antonio Monfort, se mostraban ayer muy satisfechos de los actores y la actuación de los mismos.

En el balance del plano artístico Antonio Monfort manifestó que la meta marcada para este año se había conseguido y que el cambio artístico había dado buen resultado. Algo que no ha sido fácil. En este sentido, Monfort reconoció que «han sido muchas horas, sobre todo en los dos últimos meses, las necesarias para que los artistas modelaran la voz, adecuaran el personaje a las escenas y estuvieran todos muy comprometidos en los dos actos del «Misteri»».

Una cabalgata muy antigua

Pero la historia de la cabalgata de los Reyes y sus parlamentos en Gata de Gorgos no tiene 43 años, sino que se remonta a inicios de los años 30 del siglo XX. En aquellos tiempo, Melchor, Gaspar y Baltasar llevaban los Reyes regalos a la hija del «metge Moratal» (Francisco Moratal Giner, que fue alcalde de Gata de 1924 a 1930) y a hijos de familias adineradas.

En 1947 se organizó por primera vez la cabalgata por parte de la «Peña Recreativa» para recaudar fondos «para ir a la final de la Copa del Generalísimo». Pero al final, al no ser este partido en Madrid sino en La Coruña, la Peña desistió y dio lo recaudado a la parroquia.

Los jóvenes organizaron hasta finales de los 50 con la parroquia la cabalgata. Después llegó la O.J.E. y los jóvenes seguían organizando los Reyes, hasta que en Navidades de 1967 pidieron al entonces Cronista Oficial Antonio Salvá Roselló que les escribiera un texto. Este se representa por primera vez en Reyes de 1968 y en el balcón del «metge i alcalde Don Julián» el «Auto» de Salvá. En 1972 se representa encima de un remolque de un tractor. TVE es testigo del teatro.

En 1973 se pasa el Palacio de Herodes a l'Avinguda la Pau. A finales de los 80 se incorpora el Senado y el poblado de Judea. Se suprime aquel y se mantiene éste hasta el pasado año.

Los escenarios del senado y poblado fueron la Plaça Nova, incluso la «Casa Roja» el poblado, y ya finalmente sólo el poblado en la Avinguda la Pau. El «Palau d'Herodes» y el Belén Viviente no cambiaron nunca de lugar.