Raúl, el líder de la cantera de cerebros

Los 27 mejores alumnos valencianos de Bachiller en 2009 reciben los premios extraordinarios de la Conselleria de Educación

FERNANDO MIÑANAVALENCIA.
Raúl Añó, el mejor expediente de Bachiller, muestra su diploma. ::                             DAMIÁN TORRES/
Raúl Añó, el mejor expediente de Bachiller, muestra su diploma. :: DAMIÁN TORRES

Raúl Añó habla con el aplomo de un adulto. Su inteligencia viene avalada por el diploma que sujeta, orgulloso, con sus manos: Premio Extraordinario de Bachillerato correspondiente al curso 2008-2009. Su etapa escolar en Algemesí, entre los Escolapios y el instituto San Vicente Ferrer, la cerró con un 10. Y el gancho con la universidad, la Selectividad, lo pasó con un 9,7. Su media para los premios extraordinarios fue de 9,5. Raúl se convirtió en el mejor de los 27 alumnos más brillantes de su quinta en la Comunitat Valenciana.

Ahora, ya con 19 años, compatibiliza sus estudios de Segundo de Historia y Primero de Derecho. Al fondo, en el horizonte, ya asoma su futuro profesional. «Lo que más salida tiene es la educación y no me disgustaría acabar como profesor». Raúl Añó, un tiarrón que practica el frontón y el fútbol, intenta sacudirse la imagen de 'cerebrín'. «Mis notas son el producto del esfuerzo. Para mí es menos importante estudiar muchas horas que aprovecharlas con intensidad. Pero en la vida todo es importante: el estudio y los aspectos sociales, el deporte, la diversión con los amigos...». Y todo eso aún le deja tiempo para aprender alemán e inglés. Raúl, que perdió a su padre con 8 años, convive con su madre (Mª Amparo), su hermana (Sara), su tío (José Vicente) y su abuela (María).

Muy cerca de Algemesí, en Carlet, se formó el número 2 de la cantera de cerebros valencianos. Pau Esparza se 'quedó' en 9,6 antes de adentrarse en la fauna universitaria, donde avanza en Bioquímica y Ciencias Biomédicas. Este joven valenciano también escudriña su futuro y se descubre investigando en la rama de la biomedicina.

Atrás quedaron ya los años en el colegio La Devesa, donde aprendió y enseñó. «Me gustaba dar consejos a mis compañeros para que les fuera mejor en los estudios, y éstos me daban la enhorabuena por mis notas». Aunque quien más le marcó fue un profesor de Biología, José Díez. «Me gustaba la materia y, además, sintonizamos desde el primer día». Raúl y Pau fueron dos de los ocho chicos, minoría ante las 19 chicas distinguidas por la Conselleria de Educación.