¿Qué pasa con Lo Rat Penat?

Sectores valencianistas adivinan razones financieras y de carácter político en el giro del presidente, Enric Esteve La histórica entidad cultural abre la puerta al diálogo de la RACV con la AVL

J. C. FERRIOL JCFERRIOL@LASPROVINCIAS.ESVALENCIA.
El presidente de Lo Rat Penat, Enric Esteve. ::                             IRENE MARSILLA/
El presidente de Lo Rat Penat, Enric Esteve. :: IRENE MARSILLA

Algo se mueve en el valencianismo político y cultural. Las entidades y los partidos que históricamente han hecho bandera de la defensa del carácter singular y diferenciado de la lengua y la cultura valenciana han abierto un debate que no es nuevo, pero que se ha reactivado con inusitada virulencia durante las últimas semanas.

Lo Rat Penat es la decana de las entidades culturales valencianistas. Durante sus más de 125 años de historia, ha sido referente del valencianismo y motor de la defensa, promoción y difusión del valenciano. Su historia y su tradición están fuera de todo debate: es un referente incuestionable a la hora de hacer valencianismo cultural. De la mano de la Real Academia de Cultura Valenciana, y junto a otras entidades culturales valencianistas, han sido el motor fundamental que ha liderado las posiciones más inequívocas en defensa de la singularidad del valenciano.

En las últimas semanas, Lo Rat Penat ha adoptado algunas decisiones que, como poco, suponen un matiz respecto a las posiciones históricas de defensa de la lengua mantenida por esta entidad. Es cierto que la institución que preside Enric Esteve siempre ha apostado por el entendimiento en la defensa del valencianismo, aunque anteponiendo esa condición, la de la defensa inequívoca del carácter diferenciado de la lengua y cultura valencianas, a cualquier otra circunstanjcia. En esa clave, Lo Rat mostró su oposición al nacimiento de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), de la misma manera que lo hicieron el resto de entidades culturales valencianistas y los principales partidos que hacían de la defensa del valenciano frente al catalán su principal bandera.

El pasado 2 de diciembre, un profesor de Filología Catalana, Abelard Saragossà, pronunciaba una conferencia en la sede de la calle Trinquet de Cavallers sobre la figura de Josep Nebot. No se trataba sólo de un gesto histórico: la presencia de Saragossà -un lingüista alejado de las posiciones doctrinales más radicales de la unidad de la lengua, pero sí partidario del entendimiento entre las dos sensibilidades linegüísticas (la defensora del carácter diferenciado del valenciano y la partidaria de la unidad lingüística)-, constituía un matiz más que destacable en la tradición de Lo Rat Penat (que siempre ha apostado por el diálogo, pero desde posiciones inequívocamente valencianistas). A la conferencia asistieron incluso varios miembros de la AVL.

Las consecuencias de la presencia de Saragossà en la sede de Lo Rat no se hicieron esperar. Y fueron violentas. La semana después de la conferencia del filólogo, la sede de la entidad amanecía con pintadas amenazantes e insultantes hacia su presidente, al que se tildaba de catalanista -detalle elocuente de que el ataque provenía del mismo mundo valencianista-.

Enric Esteve así lo entendió. El pasado lunes, con motivo de su intervención en la CXXVII edición de los Jocs Florals, el presidente de Lo Rat pronunció un duro discurso, dirigido a quienes calificaba de «hipócritas del valencianismo» y consideraba como «los más absolutos totalitarios e intolerantes, que nos recuerdan épocas pasadas que no podemos consentir que vuelvan».

El dirigente de la histórica entidad completó su rechazo a estas pintadas con una entrevista un día después en Levante. Además de proclamar que ningún partido político representa el valencianismo -una clara crítica a Unio Valenciana y a Coalició (la formación que lidera Juan García Sentandreu)-, Esteve venía a asumir la conveniencia de un acercamiento entre la AVL y la RACV. «No pido un acercamiento, sólo digo que hablar no cuesta dinero. ¿Y por qué no pueden hablar?», asegura.

La posición de Esteve provocó una significativa reacción. Por una parte, el Bloc que lidera Enric Morera saludó como positivo el pronunciamiento del presidente de Lo Rat. Por contra, Sentandreu y el presidente de UV, José Manuel Miralles, rechazaban de plano la postura de Esteve e invitaban a las bases de la entidad a relevar a su presidente. Hoy mismo, este diario publica un manifiesto remitido por la junta de gobierno y todas las secciones de Lo Rat en el que se suscribe el discurso pronunciado por Esteve y se reafirma su defensa de un valencianismo «unido y de construcción», sin olvidar que la entidad «tiene las puertas abiertas, como siempre, a todo aquel que venga a trabajar positivamente por el pueblo valenciano».

En distintos ámbitos del valencianismo político y cultural, los movimientos que han generado todo este debate son interpretados en clave política. A cinco meses de las elecciones municipales y autonómicas, los contactos que parecen acercar a Lo Rat con la AVL, aunque se sitúen todavía en una fase muy inicial, pueden abrir un escenario nuevo, que afecte a posicionamientos políticos y también al futuro concreto de algunas personas.

«Supervivencia»

Los críticos con Esteve no sólo le reprochan lo que consideran como un inequívoco acercamiento hacia la institución que preside Ascensió Figueres. También sostienen que lo que el presidente de Lo Rat trata es de «acercarse» al PP, asumiendo tesis radicalmente alejadas de la propia esencia de la entidad que preside, y con el único objetivo de garantizar «su supervivencia y la de su entorno». «No es casualidad que el origen de estos movimientos sean las informaciones que sitúan a Fernando Giner fuera de las listas del PP», se advierte. Ayer, el propio Sentandreu sugirió en una conferencia pronunciada en la sede del GAV que las subvenciones pendientes del Consell están en el origen de este posicionamiento, por lo que se mostró partidario de «no hacerle el juego».

Los movimientos en el seno del valencianismo son observados con cautela en la AVL. La entidad que preside Figueres reconoce contactos incipientes con Lo Rat, en niveles aún poco significativos, pero que podrían terminar derivando en un acercamiento real. El debate de fondo, la adopción de la normativa ortográfica oficial dictada por la Acadèmia, requerirá probablemente de mucho más recorrido. Tan grande y tan enrevesado como fue en su día el proceso de creación de la entidad normativa del valenciano.