Dos manos tendidas

Dos manos tendidas

En los últimos cuatro años hemos asistido a una auténtica debacle de sectores que parecían sólidos. La sociedad ha cambiado mucho, tanto que de no creer que existía una crisis, hemos comenzado a pensar que jamás saldremos de ella, y eso no es cierto. Tal y como expresé ante los empresarios que asistieron a la entrega de los Premios CEDMA 2010, tenemos un futuro, pero debemos ganárnoslo.

Lo ideal sería que tuviéramos una economía diversificada y fuerte en la comarca, pero no la tenemos. Sin embargo, sí hay muchas cosas que tenemos, y las tenemos en abundancia. Hablo de todo aquello que atrae la atención hacia la Marina Alta porque se sale de lo común. Como nuestra gastronomía, tremendamente diferenciada en la costa, con los infinitos arroces, del interior: embutidos de calidad, minxos, etc.

Tenemos patrimonio cultural a raudales. Todas nuestras poblaciones albergan tesoros en forma de fiestas tradicionales, edificios históricos y mucho más. Tenemos el Castillo de Dénia, el Peñón de Ifach en Calpe, la Seu Universitaria de Benissa, el casco antiguo de Xàbia, en Castell de Castells las pinturas rupestres del Pla de Petracos, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y al mismo nivel que las Cuevas de Altamira, y aún más.

En un paseo por la comarca, los paisajes cambian de forma radical, desde los acantilados de nuestras costas hasta las playas de finísima arena; desde los valles y montañas, repletas de cuevas, como en la Vall d'Ebo, hasta las planicies más extensas y primorosamente cultivadas, como en Llíber. Y cambia también de estación en estación: los almendros en flor, el aroma del azahar, la nieve en el interior.

Estamos, además, desarrollando nuevas fórmulas, como el turismo activo, los deportes náuticos, el etnoturismo. Y desde luego, conservamos intacto lo que hemos 'vendido' en los últimos años: nuestro modelo de 'sol y playa', que aún no está agotado.

No obstante, los mercados a los que nos hemos dirigido tradicionalmente están buscando ya otras visiones. No debemos abandonarlos, pero este es el momento de salir a la busca de nuevos mercados, de personas a las que podamos maravillar por primera vez, porque todos sabemos que quien visita estas tierras quiere volver a verlas.

La oportunidad que se nos abre ahora para revitalizar nuestro tejido empresarial es, sin duda alguna, apostar fuerte por el turismo como alternativa económica.

Hoy contamos más que nunca con el apoyo de la Cámara de Alicante, que nos puede ayudar a llegar a esos otros mercados para los que todavía somos unos desconocidos. Y contamos también con el apoyo de Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante, COEPA.

Es el momento de seguir trabajando como lo estamos haciendo y de poner en marcha nuevos retos sean capaces de volver a sembrar la ilusión y las ganas en la sociedad en la que estamos inmersos. La Cámara y COEPA nos han tendido sus manos. Vamos a tomarlas.

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