El tren que revolucionó la vida de Zaragoza

La alta velocidad transformó el mapa urbanístico de los barrios con nuevos espacios, hoteles y zonas comerciales

MARINA COSTAVALENCIA.
La llegada del AVE a la estación Delicias de Zaragoza. ::                             DANIEL MARZOS/FÉLIX BERNAD/
La llegada del AVE a la estación Delicias de Zaragoza. :: DANIEL MARZOS/FÉLIX BERNAD

Hoteles de alta tecnología surgidos alrededor de la estación del AVE, el triple de ferias en un lapso de cinco años y un 30% más de turistas desde 2005. El AVE llegó a Zaragoza y reconvirtió la ciudad «en un nuevo centro de negocios de España, porque entidades de Madrid y Barcelona se reúnen en este punto intermedio», destaca el presidente de la Cámara de Comercio, Manuel Teruel.

El eje de alta velocidad ha permitido que las empresas locales sean más productivas por el ahorro de tiempos de viaje y gastos de hotel. Después de más de doce años de obras, Zaragoza quedaba conectada a las dos ciudades más importantes de España con trayectos de poco más de una hora.

El AVE de Zaragoza a Barcelona (2008) ha batido récords al triplicar el crecimiento del resto de recorridos y la demanda sostenida en Aragón implica que la mayoría de los trenes paren obligatoriamente en la estación de Delicias, con más de un 36% de viajeros de la línea.

Casi la mitad de las empresas reconocen, en una encuesta sobre el uso del AVE que realizó la Cámara de Comercio de Zaragoza en 2008, haber mejorado sus contactos con otras sociedades y haber incrementado la frecuencia de sus viajes. El 80% considera que también supuso un considerable ahorro de tiempo. Los empresarios están muy satisfechos de forma especial con la puntualidad, uno de los aspectos más valorados del reto ferroviario.

El único matiz radica en el precio. «Debería reducirse o quizá facilitarse el acceso a tarifas, bonos o más promociones especiales», explica Diego Artigot, responsable del Servicio de Infraestructuras, Logística y Transportes del Consejo Aragonés de Cámaras de Comercio.

El AVE tiene en la Estación Zaragoza Delicias su epicentro, con conexión intermodal con la única linea de cercanías que cruza la ciudad este-oeste, autobuses urbanos, taxis y bicicletas de alquiler. Durante la Expo, incluso, hubo conexión con el recinto a través de un funicular.

Para Elena Allue, concejala de Fomento y Turismo del Ayuntamiento de Zaragoza, la llegada del AVE ha supuesto «un antes y un después en la conexión y comunicaciones de la ciudad con la capital de España, en un principio, y con Barcelona unos años más tarde. La repercusión económica, social y turística en indudable, puesto que las dos principales ciudades del país se acercan en el mapa y, con ellas, todo el volumen de potenciales turistas e inversiones que allí se generan».

La transformación urbanística aparejada a la alta velocidad llegó a los barrios de Delicias y la Almozara, creó espacios urbanos nuevos (el denominado hoy Barrio del AVE) y zonas comerciales. Además, la Expo 2008, «situada al otro lado del río Ebro, aceleró aún más la reordenación de la zona».

Zaragoza es hoy «otra ciudad, con nuevas infraestructuras, accesos, comunicaciones, un referente en la celebración de congresos, ha dado un gran salto en la atracción de turistas, genera inversiones aún en esta época de crisis. El AVE pudo

ser la mecha que encendió el progreso de Zaragoza como gran ciudad», recalca la responsable municipal.

Para la Asociación de Restaurantes de Zaragoza el salto ha sido fundamental «porque cualquier mejora de las comunicaciones lo es. El hecho de estar a poca distancia de Madrid ha servido, también, para exportar negocios con la apertura de locales en la capital, por ejemplo. Sin AVE sería impensable», destaca el presidente José Luis Yzuel.

El impacto del AVE, desde su entrada en funcionamiento, también ha sido positivo para el 96% de los ciudadanos, según una encuesta que efectuó la Confederación de Empresarios de Zaragoza y el Ayuntamiento.

Gestión del tiempo, imagen de modernidad, impacto urbanístico y despegue económico. Todas esas marcas las lleva ya ganadas una ciudad que transformó el AVE y que se llama Zaragoza.