El fiscal aprecia delito en la expulsión de un pub de jóvenes discapacitados

La Policía identifica al dueño del local y el Ministerio Público remite a los juzgados la denuncia presentada por la Asociación de Síndrome de Down

MANRIQUE C. SÁNCHEZALICANTE.
Un viandante pasa por delante de la persiana cerrada del pub donde ocurrieron los hechos, ayer. :: Á. DOMÍNGUEZ/
Un viandante pasa por delante de la persiana cerrada del pub donde ocurrieron los hechos, ayer. :: Á. DOMÍNGUEZ

La supuesta discriminación hacia trece jóvenes discapacitados cometida por el dueño de un pub de Alicante puede ser constitutiva de un delito contra las libertades públicas castigado hasta con cuatro años de inhabilitación profesional. Esa es la conclusión a la que ha llegado inicialmente la Fiscalía, que ha remitido a los Juzgados de Instrucción la denuncia presentada por la Asociación alicantina de Síndrome de Down.

El fiscal jefe de la provincia, Juan Carlos López Coig, aseguró ayer que la Policía ha identificado ya plenamente al responsable del establecimiento que 'invitó' a los perjudicados a abandonar el mismo para que no coincidieran con sus clientes habituales.

Al parecer, se trata del administrador único del pub Basic, ubicado en la Plaza de San Cristóbal, en el Casco Antiguo de la ciudad. El empresario tendrá probablemente que declarar como imputado ante el magistrado que finalmente asuma la investigación.

Los hechos ocurrieron a las 23.15 horas del sábado 6 de noviembre, cuando los trece jóvenes participaban en una actividad de ocio programada junto a varios monitores que incluía cena y una consumición en uno de los bares del Barrio.

Según la denuncia presentada tres días más tarde por al asociación, el grupo, compuesto por personas de entre 20 y 30 años, se apostaron en una de las dos barras del local y comenzaron a quitarse las chaquetas cuando se les acercó el propietario y les preguntó si iban a estar mucho tiempo.

Los monitores contestaron que permanecerían en el pub hora y media o dos horas. «Si es así -dijo el dueño-, lo siento mucho pero no podéis estar aquí. No es por discriminar, pero va a empezar a llegar la gente».

Blanco y en botella. El denunciado no parecía estar muy conforme con el hecho de que los chavales se mezclasen con el resto de parroquianos que estaban por llegar.Para María Victoria Llano, presidenta de la asociación, esa conducta «supone una clara violación de los derechos de las personas afectas por síndrome de Down y al mismo tiempo un grave perjuicio para su desarrollo intelectual y emocional y el de sus familiares».

Una vez interpuesta la denuncia, el propietario del Basic envió al colectivo una carta para disculparse por lo ocurrido e invitar a los perjudicados a su pub para la inauguración de una nueva decoración, pero la asociación no cree en su sinceridad.