Xàbia busca una empresa que gestione Ramblars

La mercantil que resulte adjudicataria deberá vigilar que no haya vertidos en el cauce del río Gorgos y evitar el riesgo de incendios

L. R. B.XÀBIA.
Imagen de archivo de un incendio en el vertedero de Ramblars, en el año 2005. ::                             JOSÉ IGLESIAS/
Imagen de archivo de un incendio en el vertedero de Ramblars, en el año 2005. :: JOSÉ IGLESIAS

El Ayuntamiento de Xàbia ha sacado a licitación la gestión de los residuos verdes depositados en la zona de Ramblars, un antiguo vertedero precintado por la Unión Europea en 2005 pero que sigue utilizándose oficiosamente para acopiar el verde.

La contrata, por dos años y prorrogable a dos más, sale con un precio de subasta de 950.000 euros y se adjudicará a la baja. Con esta licitación se pone fin a una «prórroga provisional» que se arrastra ya un lustro. Y es que desde la clausura oficial de Ramblars el Consistorio ha echado mano de una empresa privada para gestionar los desechos sin un contrato reglado, lo que hacía que las facturas se tuvieran que aprobar con informes desfavorables de intervención pese a que su montante era elevado.

Porque, a tenor de las cifras de Medio Ambiente, el coste por deshacerse de cada metro cúbico de resto verde es de algo más de seis euros, lo que a una media anual de 72.100 metros cúbicos sumaba al año unos 440.000 euros.

El servicio abarcará la recepción y gestión de los residuos verdes depositados por los servicios municipales, particulares y empresas autorizadas, su triaje y separación para su tratamiento hasta su trituración, acopio y transporte a la planta. En cuanto a la zona de Ramblars, la prestataria deberá mantenerla limpia, extraer los residuos bajo control municipal y tener los accesos en condiciones para los vehículos de descarga.

Una de las cláusulas del contrato reseña que el adjudicatario será el responsable que los vertidos se hagan sin afección al dominio público hidráulico del Río Gorgos y su zona de servidumbre hasta el punto de que deberá recoger los residuos que el viento pueda arrastrar fuera. También está obligado a tomar medidas para evitar incendios en el vertedero, algo que reconocen «tiene un riesgo muy elevado». El depósito de verde está en la antigua gravera y la parcela limítrofe está totalmente clausurada y pendiente de cumplir la orden de la Dirección para el Cambio Climático, que exige el sellado y restauración del antiguo vertedero.

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