El valle más digno para Jaume II

El monasterio de Simat abre la ruta que discurre por una vieja mezquita y el Mondúver

Una vista del monasterio de Simat. ::                             J.RIBES/
Una vista del monasterio de Simat. :: J.RIBES

El monasterio de Santa María de Simat de la Valldigna fue fundado por el rey de Aragón Jaume II el Just en el siglo XIV. El rey, tras librar duras batallas contra los musulmanes pasó por este valle, llamado Alfàndec.

La belleza del paraje conmovió al monarca. Tanto que, dirigiéndose a su capellán Fray Boronat de Vila-Seca, abad del cenobio cisterciense de Santes Creus, le dijo: «Vall digna per a un monestir de la vostra religió». A lo que respondió: «Valldigna».

El visitante que acuda a la Valldigna no puede obviar una parada en este monasterio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Es uno de los monumentos más emblemáticos del patrimonio arquitectónico valenciano.

Se pueden observar tres etapas en su construcción. En primer lugar, la implantación gótica del siglo XIV, conformando la estructura completa del conjunto en torno al claustro. En segundo término, una renovación en 1396 después de un terremoto. Por último, otra remodelación definitiva tras su destrucción por otro terremoto en 1644, con nuevas dependencias ya en época barroca, a la que pertenecen el actual templo y la capilla de la Mare de deu de Gràcia.

Poco a poco se irían ampliando las dependencias monacales. Sin embargo, fue durante el gobierno del abad Arnau de Saranyó (1357-1387) cuando se construyeron nuevas estancias importantes, entre las cuales estaba la armeria (hoy desaparecida), los aposentos abaciales (Palau de l'Abat), y la Puerta Nueva o Puerta Real. El conjunto arquitectónico y artístico es toda una joya. En la actualidad, todavía sigue en pie el proceso de rehabilitación. Uno se puede imaginar al pasear por los jardines y al merodear por las ruinas cómo vivían antaño los monjes.

Desde Valencia, se accede a Simat por la AP7 hasta la salida de Tavernes de la Valldigna. Se ha de atravesar el casco urbano de Tavernes y buscar la dirección a Simat, o bien por la CV-50 hasta Alzira y una vez allí, seguir por la CV-600 en dirección Simat. En unos 50 minutos se llega al destino. Pero la Valldigna da para más. Una de las rutas más significativas es la del Mondúver por Simat, cuya duración es de 2 horas y media; su distancia es de 6.700 m; y el desnivel, de 757 m.

Los excursionistas Òscar Martí, David Gomar y Vicent Cervera, proponen en el libro 'A un tir de pedra. Inventari dels senders i camins de muntanya de la Safor' este recorrido. El punto de partida es la ermita de la Xara, señalizada desde el municipio. Está a unos 400 metros del monasterio.

Es una mezquita árabe del siglo XV. De planta rectangular, se observan elementos de la construcción original como la escalera de caracol que conducía al minarete, la quibla y el mirhab.

Se trata de la única edificación que se conserva del antiguo poblado de la Xara, abandonado en 1609 tras la expulsión de los moriscos.

Visitada la ermita, hay que retroceder al monasterio. Una señal indica la dirección del camí de la Fontarda. Tras diez minutos andando, el caminante verá a la derecha una indicación del Camí de les Foies.

Después de otros diez minutos aparecerá el lecho del barranco de la Font de l'Escudella, un lugar muy atractivo por su frondosa vegetación. Si se sigue la senda se llega a la Font de l'Escudella, semioculta arriba de unas escaleritas de piedra.

Recuperada la senda de subida al Mondúver, se llega al Puntal de la Bassa. Hay que bajar a una pista forestal y girar a la derecha. En este punto se divisa el valle de la Fondada, desde donde unos pocos metros más hacia delante hay una impresionante panorámica del mar y la ciudad de Tavernes. Es el momento de intentar el ascenso al Mondúver. Desde el corral de Santomà hay que dirigirse hacia la derecha, en dirección a Les Foies. El excursionista ha de tomar el primer camino. En cinco minutos y a la derecha de la senda hay una cavidad a la cual se accede por un canal excavado en la roca. Hay que bajar por unas escaleras hacia la Font del Gos.

El excursionista continuará por una senda marcada con las señales del PRV-51 hasta llegar al barranc de Ruta, el cual hay que atravesarlo hasta llegar al pla de Toni Bou. Si se desciende por el barranco, llegaremos a la fuente dels Madallars, giraremos por la derecha y el Mondúver se coronará en 50 minutos.