Comercios abiertos y normalidad ante la huelga

En Carcaixent hubo momentos de tensión y en Alzira, según UGT, cerraron un 70% de las industrias

D. BATALLER CARCAIXENT/XÀTIVA.
Los sindicalistas pasan junto a un establecimiento cerrado en la mañana de ayer. ::
                             FRANCISCO GARCÍA/
Los sindicalistas pasan junto a un establecimiento cerrado en la mañana de ayer. :: FRANCISCO GARCÍA

La huelga general pasó casi desapercibida en las comarcas de la Ribera y la Costera. La convocatoria de huelga tuvo una incidencia prácticamente nula. Cerca del 100% de los comercios abrieron sus puertas en una jornada, la de ayer, que transcurrió con total normalidad.

Sólo en los alrededores del supermercado Mercadona, en Carcaixent, se vivieron pequeños momentos de tensión por la presencia de unos piquetes informativos minutos antes de la apertura del establecimiento y que desaparecieron ante la llegada de la Guardia Civil.

Este hecho aislado sólo provocó que el citado supermercado abriese al público unos minutos después de su horario habitual.

En el centro comercial Ribera del Xúquer, la huelga también pasó de puntillas. Sólo unos pocos establecimientos secundaron la parada por decisión propia. «Ha sido un día completamente normal, aquí no han aparecido piquetes y la gente ha venido a comprar como si nada», explicó la responsable de uno de las tiendas del centro.

La huella del 29S sólo se dejó notar en Carcaixent en los contenedores de basura, que amanecieron completamente llenos.

«Aquí todo el mundo ha ido a trabajar. Somos muchos los que pensamos que esta huelga debería haberse hecho antes», lamentó uno de los vecinos.

Por otra parte, Alzira fue la localidad en la que más se notó la presencia sindical. Sobre las nueve y media de la mañana los sindicalistas se pasearon por la plaza Mayor tirando petardos para hacerse notar. Según declaró a LAS PROVINCIAS Pepe Esteve, secretario general de la Unión Comarcal de UGT, «han cerrado más de un 70% de las industrias. Ése era nuestro objetivo; parar la producción industrial de las medianas y grandes empresas».

Además, señaló, el sindicato también logró otro de sus objetivos: parar el servicio alcireño de recogida de basura que no era esencial. «Entre las diez y las doce de la noche, informamos a los trabajadores y el turno que iba a entrar en ese momento se marchó. Pararon las máquinas, dejaron los camiones y se fueron a casa», explicó Esteve, quien destacó que la empresa «ya había acordado hacer el paro aunque el Ayuntamiento les había ordenado trabajar dentro del horario normal».

Por otra parte, UGT lamentó que el Ayuntamiento de Alzira decidiera no posponer el pleno de ayer, que tuvo lugar a la misma hora a la que se celebró la huelga general en Valencia. «La actitud de los responsables políticos del equipo de gobierno ha sido lamentable. Han utilizado a la policía para hablar con nosotros. Como hemos considerado que esa no era la labor de los agentes, nos hemos marchado del ayuntamiento muy decepcionados», concluyó el secretario general de la Unión Comarcal de UGT.

En Xàtiva el ambiente en las calles era tranquilo y no se produjo ningún altercado de gravedad. La práctica totalidad de los comercios estuvieron abiertos durante toda el día.

Los gerentes de bares, tiendas de ropa y empresas de alimentación señalaron que no secundaron la huelga general por la repercusión económica que tendría sobre sus negocios. «Si cerramos un día podemos perder mucho dinero, si abrimos las puertas de los comercios muchos clientes lo agradecen porque para la mayoría de ellos es un día normal», dijo un empresario.

En algunos comercios los trabajadores señalaron que les «hubiera gustado hacer huelga», pero la actitud «negativa» de sus jefes les ha hecho que cambien de idea y decidieran ir a trabajar como cualquier otro día.

De este modo, los establecimientos que cerraron fueron más bien pocos. En el centro neurálgico de Xàtiva, en la avenida Jaume I, el ambiente era de absoluta normalidad. Comercios abiertos, la gente tomando tranquilamente un refresco y haciendo sus compras como cualquier otro día.

Los sindicatos estuvieron concentrados con pancartas delante de la puerta del Consistorio de Xàtiva durante toda la mañana. Los manifestantes solicitaban, como en el resto de lugares de España, que se pusiera freno a una reforma laboral que, según recalcan, perjudica «gravemente los derechos de los trabajadores». Pese a que el ambiente era agitado, no se produjo ningún altercado según la policía.