Las tejas se caen de la monumental cúpula de las Escuelas Pías

La comunidad religiosa hace un llamamiento urgente para que alguna institución rehabilite la cubierta y elimine una gran grieta

LOLA SORIANOVALENCIA.

La iglesia de las Escuelas Pías de la calle Carniceros fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1982, su cúpula -de 40 metros de altura y 24,5 de diámetro- es una de las más grandes de España y la tercera o cuarta en importancia de toda Europa, pero sus tejas con casi 250 años de historia están que se caen.

La degradación lleva más de una década en danza, pero con las últimas lluvias, se han dado nuevos casos de desprendimientos. Decenas de tejas azules y varias de color blanco -que dan forma a los nervios de la cúpula- se han soltado de su posición y han caído desde una considerable altura. Afortunadamente, estas piezas centenarias se han quedado en la base y no han producido daños personales, ni se han precipitado a la vía pública, pero el deterioro va en aumento.

La comunidad religiosa escolapia, muy preocupada por el estado de este monumento del siglo XVIII, afirma que lleva cerca de diez años llamando a distintas puertas, «tanto a instituciones públicas, como a entidades privadas y fundaciones, para ver si alguien nos ayuda a salvar este patrimonio único valenciano pero, de momento, nada ha terminado de cuajar», explica Francisco Montesinos, Padre Provincial de las Escuelas Pías de Valencia.

«Hemos pedido ayuda a fundaciones de entidades bancarias. También solicitamos parte del 1% de subvenciones que concede el Ministerio de Cultura, pero nos dijeron que tenía que hacerse un convenio con alguna institución para hacer uso público del espacio. Hace años preguntamos en el Ayuntamiento, para ver si se firmaba un acuerdo de restauración y posterior uso cultural, pero no hemos tenido suerte», comenta Luis Tatay, responsable de patrimonio en Valencia de la comunidad escolapia.

Según indican Montesinos y Tatay «en una valoración técnica que nos han realizado, cifran que el trabajo en el exterior, con el retejado de las piezas, cuesta unos 400.000 euros. Es lo más urgente, porque evitaría la entrada de agua. Luego, ya se podría hacer por fases la eliminación de la grieta y la reforma interior de la iglesia».

En una visita realizada por el interior de la iglesia, hasta llegar a la cúpula, Montesinos pudo comprobar cómo se habían dado nuevos casos de desprendimientos. «Mire estas tejas, no es que estén aquí abajo sueltas, si no que proceden de aquel punto de arriba que se ha quedado desconchado», comentó.

Otro problema de conservación añadido es la proliferación de vegetación entre las tejas, que acelera el proceso de degradación.

Y un tercer inconveniente es la aparición de grietas en la cubierta. «Hace años que están, pero ahora ya son de un tamaño considerable. Cabe la mano entre las hendiduras. Las grietas llegan hasta la base de la iglesia y afecta sobre manera a la capilla de San José de Calasanz», detalla el párroco, Camilo Llorca.

Además, las humedades están haciendo estragos en las capillas, mármol, paredes y suelos de la peculiar iglesia circular -inspirada en el panteón romano de Agripa- adosada al colegio escolapio.

Mallas protectoras

Hace unos años ya tuvieron que poner una tela impermeable en la parte de la linterna, «porque entraba el agua por los ventanales y caía en el interior como si fuera una catarata», pero como indican, «no podemos seguir poniendo parches o arreglando pequeñas cosas. Necesitamos una intervención seria», añade Montesinos.

Ahora, además, para evitar males mayores en la cúpula, la dirección ha contratado a una empresa especializada en trabajos verticales para «proteger todo el perímetro de la cúpula con una gran malla, que amortiguará posibles caídas de más tejas», indican.

Estos trabajos han durado algo más de una semana y la tela protectora se puede contemplar desde la calle. «Hemos tomado todas las medidas de precaución posibles, pero es urgente que nos ayuden a conservar este rico patrimonio», indican desde la comunidad escolapia.

Cabe recordar que en 1992 la Generalitat ya realizó una importante rehabilitación del colegio de las Escuelas Pías, «se llegó ha restaurar hasta la fachada donde están las esculturas de San José, San Joaquín y Santa Ana, pero, aunque había un plan director de la Politécnica, la reforma ya no llegó a la iglesia», según Luis Tatay.