La arcilla llena de vida Castell de Guadalest

El municipio celebra la primera 'Batalla verde' de España en la que se pretende repoblar una zona con una lucha de barro y semillas La iniciativa logra congregar a más de 200 participantes

ANDREA VICENTEGUADALEST.
Los participantes llenos de barro disfrutan de la insólita batalla que servirá para reforestar el parque. ::                             MARIO AYÚS/
Los participantes llenos de barro disfrutan de la insólita batalla que servirá para reforestar el parque. :: MARIO AYÚS

No eran tomates ni litros de vino. Tampoco tiraban harina a todos aquellos que no hicieran caso a la autoridad como pasa en Ibi, pero el parque de Mora de Guadalest se llenó de gente como si de una de las fiestas grandes de la Comunitat se tratara. La razón: la primera 'Batalla verde' jamás celebrada.

La lucha se ha hecho con bolas de barro con un componente especial que permiten que el resultado final de todo lo que cae al suelo sea un jardín. La mezcla está formada por un compuesto gelatinoso que mejora la calidad de la tierra a la hora de absorber agua, arcilla y diferentes semillas como romero, tomillo o césped.

El escenario de la batalla ha sido uno de los nuevos parques infantiles que el Ayuntamiento de Guadalest incluyó dentro de los presupuestos del Plan E 2010. En esa zona verde, un recuadro de tierra permanecía a la espera de que se creara un jardín, pero la opción de los técnicos y arquitectos municipales fue una forma innovadora de plantar.

Ellos fueron los que se pusieron en contacto con una empresa que ha patentado la idea y que ha decidido probar suerte por primera vez en el municipio de la Marina Baixa. El estudio de arquitectura Urbanabolismo ha sido el encargado de organizar esta curiosa plantación de semillas.

La acción verde llevada a cabo en el parque ha contado con un presupuesto de 2.500 euros dentro del plan estatal y los vecinos se volcaron ayer con la iniciativa. Poco a poco, la zona verde se fue llenando de participantes y curiosos a la espera del momento en que el barro pasara de unas manos a otras para acabar dejando en el paisaje un color arcilloso.

Cerca de 200 personas se animaron al final a participar en el juego. Para ello, desde primera hora de la mañana, el material que serviría para la lucha verde se preparaba en tres piscinas de plástico en las que los organizadores han usado sus manos y piernas para mezclar el compuesto.

Incluso el responsable del estudio de arquitectura, Jordi Serramia, se atrevió a darse un chapuzón en la masa marrón en la que se convirtió la mezcla. Cuando salió de ella aseguró que no tenía palabras para la sensación que deja nadar en el compuesto, «es complicado moverse dentro pero a la vez flotas», como si del Mar Muerto se tratara.

Así, cerca de las 14.00 horas, por el cielo empezaron a volar el barro y el agua y los vecinos de Guadalest hicieron frente a los ataques ataviados de bañadores y gafas de bucear. Pero no sólo ellos fueron protagonistas. Un grupo de payasos, a los que acompañaban la tradicional 'chirimita y tabalet' se había encargado durante las horas anteriores a la batalla a recorrer las calles del municipio con originales trajes de baño de todas las épocas.

El creador de la idea pretende que la 'Batalla verde' se convierta en una manera participativa de crear parques, algo que apoya la alcaldesa de Guadalest, Trinidad Amorós, quien indicó a este periódico que así se acerca al ciudadano el respeto por el mobiliario y por las infraestructuras del pueblo, «construyendo entre todos el jardín y convitiéndolo en algo de todo el pueblo».

Poco a poco, los participantes acabaron con la munición de barro, no sin antes lanzarla a algún miembro del público que se congregó a la entrada del parque para ver el juego. Los técnicos del Ayuntamiento ofrecieron una manguera de agua limpia al terminar para que los luchadores eliminaran el fango de sus prendas y acabar de regar el parque.

Ahora sólo queda esperar. El organizador asegura que en dos semanas el trozo de jardín ya mostrará sus primeros brotes verdes y en poco más de tres meses ya habrá una plantación de flores y hierba digna de un parque. El resultado requerirá de menos riego que un parque convencional contribuyendo así a un menor consumo de agua.

La iniciativa no va a quedar sólo en una anécdota de las fiestas de Guadalest que se celebran este fin de semana. Urbanabolismo pretende que la 'Batalla verde' se convierta en «una manera participativa de hacer parques» en muchos lugares de España, explicó Serramía. Así la primer edil de la localidad también aseguró que la intención es repetir la lucha todos los años en el mismo sitio o incluso plantearse llevarla a otras zonas de la ciudad.

Según la empresa, este tipo de actividad está especialmente recomendado para solares en desuso y nuevos parques así como áreas devastadas por incendios para lograr la repoblación vegetal de la zona. La 'Batalla verde' además es un proyecto premiado por la Asociación Arquitectura y Sostenibilidad, y ha sido expuesto en el I Congreso de Arquitectura Sostenible de Valladolid 2009.