Las sendas invisibles de la Safor

Los excursionistas lamentan que más de la mitad de las 55 rutas no están homologadas

Z. SANZGANDIA.
Los montañistas Vicent Cervera, Òscar Martí y David Gomar, con el libro que han publicado sobre los caminos y sendas de la Safor. ::
                             JUANTXO RIBES/
Los montañistas Vicent Cervera, Òscar Martí y David Gomar, con el libro que han publicado sobre los caminos y sendas de la Safor. :: JUANTXO RIBES

Los parajes de la Safor albergan numerosas sendas y caminos que se deberían proteger y mantener para evitar su definitiva desaparición. Muchos de ellos son antiquísimos, como el Barranc de les Voltes-Garrofer, el de Villalonga-Forna o la ruta Xeresa-Barx. Su existencia podría remontarse a 600 años atrás. Durante todo este tiempo han servido de guía a pastores, agricultores y habitantes de municipios que, en ocasiones, los utilizaban como atajos.

En la última década algunas de estas vías se han recuperado gracias a la actuación de los clubes excursionistas de la comarca. Sin embargo, los ecologistas aseguran que todavía queda mucho por hacer y que hace falta apoyo institucional.

Más de la mitad de las sendas llegan a ser invisibles para los caminantes, ya que no están homologadas ni señalizadas. De todo ello reflexionan los gandienses Òscar Martí, David Gomar y Vicent Cervera, miembros fundadores del Club Excursionista Mondúver, quienes han publicado el libro 'A un tir de pedra'. A través de él informan al lector sobre las 55 rutas y la veintena de variantes que tiene la comarca.

Esta publicación, editada por el Centre d'Estudis i Investigacions Culturals (CEIC) Alfons el Vell, no sólo es una guía-inventario sobre las sendas, sino que también se informa de todo aquello que se va a encontrar el excursionista, tanto el clima, la geografía, los ríos y los barrancos como los yacimientos arqueológicos. El objetivo es concienciar a la gente de la importancia del medio ambiente. Los autores presentarán el libro mañana a las 19.30 horas en el ayuntamiento de Barx con motivo del X aniversario de la Colla de Dimonis Fem Fredat.

Principales amenazas

La vegetación supone una seria amenaza para los caminos, sobre todo para los que se encuentran en zonas de sombra, como la ruta de la Safor por Villalonga o el Pla dels Avencs en Barx. «La flora de la Safor es salvaje y si no se camina por las sendas asiduamente, se pueden perder», aseguran los autores.

Las motos de trial o vehículos de motor en general también dañan estas vías. Muchos de ellos no pueden pasar por la senda y se decantan por rutas alternativas. Además, los pocos caminos empedrados que quedan están siendo arrasados por estos medios de transporte, advirtieron los excursionistas. El fuego es otro de los enemigos. La ruta de El coll de la Rafaela-Xeresa fue aniquilada tras el incendio de 2006. Las montañas de la Safor también albergan rutas que están prácticamente perdidas por culpa del paso del tiempo, la invasión de la vegetación local o la falta de uso. Algunos ejemplos son el Molló de la Creu per la casa del Cigró (serra Falconera); l'avenc Violetes-La Drova (serra Grossa); el Pla de la Llacuna-Pic de la Safor (serra de la Safor); el coll dels Caragols-El Tramús; o el barranc del Garrofer de Ròtova. En estos momentos se observan indicios de una posible recuperación de este último.

Sin embargo, lo más grave ocurre cuando las rutas pueden ser destrozadas por un PAI. Este es el caso de la Vall del Massalari-Font de la Granata, amenazado por una urbanización. Martí, Gomar y Cervera también hacen referencia al asfalto, en ocasiones innecesario, de las pistas de montaña. En la línea Villalonga-L'Orxa se asfaltaron dos cuando uno de ellos sobraba y no evitó que los vehículos siguiesen circulando por la vía verde del Serpis. Los excursionistas, para evitar todo ello, reivindican que se destinen más subvenciones en la mejora de las sendas. «Está muy bien invertir en la playa, pero también hay que destinar recursos a las zonas de montaña no sólo a nivel de sendas sino también de limpieza de barrancos para impedir los incendios», expresaron.

La parte positiva es que, en la actualidad, muchísimos caminos han logrado sobrevivir gracias al senderismo. Algunos ejemplos son el espectacular camino de les Revoltes dels Amoladors de Tavernes o el barranc de Cremades. Asimismo, gracias a la presencia del regadío, se han mantenidos sendas que se dirigen a fuentes como las de Lloret, del Garrofer, del Mondúver o de la Finestra.