El PGOU de Xàbia vuelve a apostar por el ladrillo como pilar económico

Nueva Jávea afirma que el nuevo documento no tiene en cuenta el ocio o la sanidad como ganchos para competir por el mercado europeo

LUCÍA RONDAXÀBIA.
Imagen de archivo de obras en construcción. ::                         JOSÉ IGLESIAS/
Imagen de archivo de obras en construcción. :: JOSÉ IGLESIAS

Nueva Jávea sigue analizando los primeros documentos que se les han facilitado sobre el futuro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Xàbia. Y la formación sigue sin encontrar nada sorprendente o audaz.

Es más, el portavoz de los independientes, Paco Catalá, definió el planeamiento propuesto como «más de lo mismo», marcado por una filosofía «absolutamente continuista» y que «nos aboca a mantener una enorme dependencia del sector de la construcción al apostar casi exclusivamente por la segunda residencia».

Nueva Jávea incidió en que no se han previsto los servicios complementarios que demanda el turismo residencial de alto poder adquisitivo como la creación de nuevos campos de golf, la ampliación de infraestructuras náuticas, oferta sanitaria residencial para la tercera edad ni para practicar deportes náuticos o submarinismo. «El nuevo PGOU no aborda las nuevas necesidades ni explota el potencial de Xàbia», aseguró Catalá, quien opinó que esto «condena» al municipio a ser destino del turismo residencial «de medio o bajo poder adquisitivo».

En este punto coincidió la líder del partido, Ana Vasbinder, quien se hizo eco de recientes estudios realizados en la Unión Europea para resumir que quien busca una segunda tiene en cuenta como prioridades en el entorno las dotaciones para el ocio, las infraestructuras socio sanitarias y que haya seguridad».

Vasbinder afirmó que en Xàbia hay suficiente suelo «con muy buenas perspectivas para ponerlo a disposición de instituciones dispuestas a hacer realidad proyectos que generarían muchos puestos de trabajo y por tanto beneficio para todo el pueblo».

La presidenta de Nueva Jávea señaló que Xàbia «ya ha perdido muchos trenes» en referencia a empresas que tenían el municipio como primera opción para sus inversiones y se han acabado marchando. Entre otros apuntó que se han perdido dos colegios internacionales en beneficio de Benitatxell y Llíber, un centro sociosanitario que se ha marchado a Benalmádena y una ciudad para la tercera edad que ha acabado también fuera.

Vasbinder valoró que ya que el Ayuntamiento no puede invertir en servicios debería abrir las puertas a las empresas privadas que pueden cubrir ese vacío. Al respecto, reclamó al ejecutivo que actualice el inventario de suelo público que tiene «y del que nada se sabe» para empezar a analizar cómo explotar todo ese patrimonio.

Porque, según remarcó la edil independiente el PGOU no solo debe de marcar los lugares para emplazar los diferentes servicios vinculados al turismo, sino que debería «incentivarlos». Y es que, ejemplificó, lo que no puede ser es que un municipio que se autodenomina turístico «solo tenga dos hoteles con más de 50 habitaciones».

Y ya no sólo en materia turística. Ana Vasbinder recalcó que el Plan General regirá el municipio durante los próximos 20 años y el urbanismo «debe estar al servicio de las personas» por lo que debería recoger reserva para dotaciones que pueden ser necesarias. Por ejemplo un hospital en el municipio, porque dentro de una década se prevé que la población ronde los 100.000 habitantes.