A quién afecta la revisión de costes

M. J. A.

MADRID. El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el PP implica que todos los costes del sistema eléctrico se someten a revisión, lo que condiciona los ingresos. El propósito de conseguir un marco legal y estable de larga permanencia es una aspiración del sector que también debiera favorecer a los consumidores, pero que ningún Gobierno ha conseguido en la ya larga etapa de tránsito hacia la plena liberalización.

Consumidores domésticos: congelación, por ahora. Los 26 millones de hogares y comercios que permanecen de forma voluntaria acogidos al régimen de tarifas pueden celebrar la congelación del actual precio.

Bono social: Sin cambios. Cuatro millones y medio de consumidores ya tienen congelada la tarifa. Familias numerosas, parados y clientes con contratos de mínimo suministro van a seguir pagando idénticos precios.

Industrias: Una oportunidad. Las empresas están, en su mayoría, en el mercado liberalizado. Por eso negocian los precios directamente con los suministradores. Pero también tienen que pagar los peajes, es decir, la herencia de los tiempos en que la tarifa era deficitaria y las primas que cobran las energías renovables con la finalidad de potenciarlas para garantizar un suministro eficiente adaptado a las exigencias medioambientales.

Renovables: otro punto de partida. Las primas pagadas por la energía renovable estaban en plena fase de negociación entre el Ministerio y las agrupaciones sectoriales. Someter a revisión todos los costes implica la puesta en cuestión de todo lo abordado para adoptar un nuevo punto de partida.

Nucleares: Se abre el melón. El planteamiento de la generación nuclear tiene dos fases claras. La primera consiste en la prolongación de la vida útil de las centrales en funcionamiento. La segunda, una eventual aceptación de nuevos equipos en el medio-largo plazo.

Almacenamientos: Búsqueda de consenso. Gobierno y PP se proponen alcanzar el máximo consenso social y político en el emplazamiento del almacén de residuos radiactivos. Si se tuviera que retrasar el calendario, no habría problemas.