«Ser un Senna me mantiene en tensión, algo esencial para un piloto»

El sobrino de la leyenda del automovilismo analiza para LAS PROVINCIAS cada una de las curvas del circuito urbano de Valencia

C. FERNÁNDEZVALENCIA.

A sus 27 años, Bruno Senna habla con madurez y templanza de lo que supone ser el sobrino de Ayrton Senna y llevar sobre sus hombros el nombre del mito brasileño, uno de los pilotos más grandes en la historia de la F-1. «Yo no soy Ayrton, soy Bruno y sé lo que puedo llegar a hacer y las posibilidades que tengo», explicó ayer a LAS PROVINCIAS el joven piloto brasileño.

Senna dedicó unos minutos de su calculado y escaso tiempo para analizar con sumo detalle cómo está diseñado y qué dificultades entraña el circuito urbano. El brasileño destaca que cada tramo es complicado y las curvas entrañan una gran dificultad, pero asegura que hay hasta tres puntos donde poder adelantar. Existe la creencia generalizada de que este trazado es muy cerrado y con mínimas opciones para rebasar a un contrincante. Sin embargo, ayer Senna confiaba en tres curvas, la 2, la 12 y la 24, para hacerlo.

El piloto de la recién estrenada escudería Hispania no perdió la oportunidad para homenajear a su tío y asegurar que haber sido su sobrino le ha beneficiado a la hora de buscar patrocinios. «Me ha abierto las puertas de los esponsor y, además, vivir con el apellido Senna me ha mantenido en tensión, una cualidad que deben tener todos los pilotos de la Fórmula 1», comentó Bruno Senna.

El brasileño matizó, mientras desmenuzaba cada una de las 24 curvas, que el público tiene un concepto muy romántico del automovilismo que choca con la realidad pura y dura. «En igualdad de coches la habilidad del piloto es esencial para robar unos segundos y ganar, pero si la máquina es superior, no se puede hacer nada», afirmó siendo consciente de que su bólido no podrá competir con casi ninguno en el Valencia Street Circuit.

A pesar de la dificultad del circuito, durante su explicación Senna se animó y comentó, como si ya estuviera sobre la pista, la velocidad y el riesgo que debería correr para subir puestos. El piloto espera hacer un buen papel en el Gran Premio de Europa, pero no puede dejar de tener presente el tipo de máquina que conducirá.

Una escasa hora antes de explicar al periódico cómo es la pista, Senna ya había recorrido con su moto los 5.419 metros del trazado valenciano y por eso estaba en condiciones de describir prácticamente con los ojos cerrados cada una de las 24 curvas y la dirección a la que se debe tomar.

Bruno ya compitió en 2008 en Valencia, pero la GP2 nada que tiene que ver con la máxima categoría del automovilismo. Aunque a años luz de las cotas que marcó su tío, el joven Senna está convencido de que el futuro le aguarda una prometedora carrera. De momento le toca sufrir, como antes lo hicieron Alonso y otros pilotos ahora mismo intocables.

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