El futuro tren de la costa unirá Valencia y Alicante en menos de hora y media

El conseller Flores reclama al Ministerio de Fomento que los recortes que prepara no afecten a esta infraestructura

F. RICÓSVALENCIA.
Un Cercanías en vía única a la salida de Gandia hacia Valencia. ::                             LP/
Un Cercanías en vía única a la salida de Gandia hacia Valencia. :: LP

Mientras en el Ministerio de Fomento deshojan la doble margarita de las obras afectadas por los recortes económicos y de si José Blanco, el ministro, va a seguir al frente de ese departamento, dada la crisis de Gobierno que prepara el presidente Rodríguez Zapatero, el conseller de Infraestructuras, Mario Flores, clamaba ayer desde las calles de Alicante, sumidas en las fiestas de San Juan, que el proyecto del tren de la costa no se queme como una de sus Fogueres el día 24.

Sobre todo cuando se trata de un proyecto, el ferrocarril entre Valencia y Alicante por la costa, que es la estrella del plan de infraestructuras ferroviarias de Cercanías, firmado entre las dos Administraciones el pasado 20 de abril. Supone una inversión de 1.330 millones de euros.

Viajar en este tren desde Valencia a Alicante, que no tiene puesta la fecha para que se levante la bandera, tendrá una duración de una hora y 28 minutos, aproximadamente el tiempo que se tardará entre Valencia y Madrid cuando se inaugure el AVE a finales de año.

Flores explicó que el trayecto en tren entre Valencia y Dénia durará 49 minutos y los 90 kilómetros del tramo entre Dénia y Alicante costará 38 minutos, cuando en la actualidad en el primer caso no hay conexión férrea y en el segundo el actual 'trenet' tarda dos horas y cuarto. Esto supondrá una ganancia de tiempo muy importante, sobre todo porque Flores y su departamento quieren que se diseñe el trazado desde Dénia hasta la capital alicantina para que los convoyes puedan circular a unos 200 kilómetros por hora.

El trayecto entre Alicante y Benidorm se cubrirá en 22 minutos y la unión de Madrid con Dénia será en dos horas y 32 minutos, según los cálculos que realizan desde la Conselleria de Infraestructuras.

El conseller recalcó que el tren de la costa resolverá «las evidentes carencias» que presenta el sistema ferroviario actual en el litoral centro y sur de la Comunitat, pues no existe una línea ferroviaria que cubra toda la franja costera: no hay una línea férrea continua que enlace los dos extremos y la presencia del ferrocarril se reduce al tren de Cercanías Valencia-Gandia y a la línea de ancho métrico Alicante-Dénia que en su tramo más próximo a la capital de esa provincia funciona como un tranvía.

El conseller aseguró que la Generalitat «no va a permitir que los recortes en infraestructuras previstos por el Ministerio de Fomento afecten al tren de la costa» y exigió a su titular, José Blanco, que cumpla su compromiso, adquirido el pasado 20 de abril, de licitar el estudio informativo del tren de la costa antes de que acabe 2010.

Flores lamentó que el Gobierno central no se haya impuesto la obligación de establecer un calendario de actuaciones y fechas con el fin de que el tren de la costa se convierta «en una realidad lo antes posible ya que se trata del proyecto más importante del siglo XXI para la provincia de Alicante en lo que a transporte se refiere», indicó el conseller, que elevó este proyecto por encima de la llegada del AVE a Alicante, que será una realidad en 2012, según el compromiso reiterado la semana pasada por el ministro.

El conseller explicó que todavía está a la espera de mantener una reunión con el ministro de Fomento con el fin de conocer los recortes que va a aplicar el Ministerio a las infraestructuras que tenía previsto desarrollar en la Comunitat.

También mostró su desasosiego por un posible cambio de postura por parte del Gobierno en cuanto a este proyecto. «Nos preocupa que el Ministerio, que dio el visto bueno al proyecto del tren de la costa, ahora lo paralice. Eso es algo que no podemos permitir», reflexionó.

El diseño

El tren de la costa tiene dos partes y dos actores. El tramo desde Cullera hasta Gandia y después hasta Dénia correrá a cargo del Gobierno central. Supone una inversión de 560 millones de euros en 32 nuevos kilómetros de vía y 26 de duplicación entre Cullera y Gandia. Los convoyes, con las reformas previstas en la línea, podrán alcanzar los 160 kilómetros por hora. El tramo Gandia-Denia se encuentra en fase de proyecto actualmente.

La segunda, de Alicante a Dénia, compete a la Generalitat. Se plantea como un tren que pueda alcanzar los 220 kilómetros hora y sea una prolongación del AVE Madrid-Albacete-Alicante. Será sólo para viajeros.

La traza planteada usa el corredor abierto por la autopista AP-7 y en Alicante conecta con el AVE y en el extremo norte conecta con Dénia. La traza se iniciará en el tramo La Encina-Alicante del AVE al sur del túnel de la sierra de las Águilas. Atravesará los términos de Alicante, Agost, Sant Vicent del Raspeig, Mutxamel, El Campello, La Vila-Joiosa, Finestrat, Benidorm, La Nucia, L'Alfàs del Pi, Altea, Benissa, Senija, Gata de Gorgos y Pedreguer. En este último término municipal, en un punto cercano al límite con el municipio de Dénia, se produce la conexión con el tramo Oliva-Dénia Habrá una segunda conexión para permitir la relación directa Madrid-Benidorm-Denia y la comunicación con el aeropuerto de l'Altet y Elche.

La longitud total es de 88,941 kilómetros, de los que 9,130 (10,3% del total) serán en túnel y el resto, en superficie. El número total de túneles es de doce. El presupuesto de este tramo es de 770 millones, de los que 257 serán de aportación privada y 513 los pagará la Generalitat. Tendrá cuatro paradas: El Campello-L'Alacantí, Benidorm-La Marina Baixa, Benissa-La Marina Alta Sud y Dénia-La Marina Alta Nord.

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