Carolinas Altas, una alegría contenida

El presidente, José María Lorente, felicita a los ganadores aunque dice que «esta hoguera era merecedora del primer premio» El segundo premio supo a poco a los comisionados aunque aseguraban estar «muy contentos»

E. B.ALICANTE.
Carolinas Altas, una alegría contenida

Tardaron unos cuantos segundos en empezar a celebrarlo. Lo justo para asimilarlo. Pero no hubo ni champán ni sidra. Y es que el segundo premio en categoría especial no era lo que se esperaban. Se veían ganadores, pero un año más no ha sido posible y el presidente de la Hoguera Carolinas Altas, José María Lorente, admitía que este importante reconocimiento «nos sabe a poco; pero no siempre nos dan el premio que nos merecemos». Eso sí, sin desmerecer en ningún momento a la ganadora, a la que felicitaba.

Pasados unos minutos de las cinco de la tarde los comisionados rodeaban al presidente y a la bellea, Raquel Sánchez, quien escuchaba en directo a través del teléfono móvil la retransmisión de los premios. «Ya van con las especiales», informaba. Y se hacía el silencio. Sexto, quinto, cuarto, tercero... «El segundo», les anunciaba. «¡Vamos, chicos, que estamos en el podio!», animaba uno de los comisionados, que recordaba que también habían conseguido «el primero del Corte Inglés». Y llegaban los aplausos, las fotografías, los vídeos para el recuerdo, y las felicitaciones al presidente, que no perdía de la sonrisa aunque la procesión iba por dentro.

«Estamos muy contentos porque tenemos una gran hoguera. Es para celebrarlo y lo vamos a hacer», comentaba la bellea. Y acto seguido llamaba al constructor, Pere Baenas, para darle las gracias y «mandarle todo nuestro apoyo». Todos coreaban su nombre para que Baenas lo escuchara a través del móvil.

'Fragancias alicantinas' es Alicante en estado puro. Es un tributo a la ciudad, a su gastronomía, sus fiestas, sus playas... «Por el tema, que no puede ser más Alicante, por su pintura y por su modelaje no se le puede poner a esta hoguera menos de un diez», aseguraba Lorente, para quien «este año era merecedora del primer premio».

Con un presupuesto de 100.000 euros, han vuelto a confiar en el constructor valenciano para competir en la categoría especial. Pero parece que estén anclados en la segunda clasificación.

Lorente así lo destacaba. La racha de éxitos -es decir, de alzarse con el primer premio- no vuelve. En 2004 lograron cuatro premios consecutivos en la máxima categoría. No había monumento que les superase. El distrito Carolinas Altas arrollaba. «Parece que un gato negro se nos haya cruzado», afirmaba el veterano presidente, en referencia a la dificultad que está suponiendo volver a alcanzar el primer puesto. Y mientras Lorente atendía a este periódico, los comisionados se animaban a canturrear: «¡Alabí, alabá, a la bin, bon, ba, Carolinas, Carolinas y nadie más!».

Conocer los motivos

¿En qué se ha podido fallar este año? Nadie en el distrito sabía responder a esta pregunta y aunque alguno apuntó el famoso dicho, «unas veces se gana, y otras se pierde», no encontraban motivos por los que no han conseguido el respaldo del jurado.

Lorente reconocía que no había tenido tiempo para visitar el resto de hogueras que competían en la misma categoría. «Yo de esto sé un poco, por eso te sientes un poco impotente. Llevo 33 años y después de tanto tiempo algo tengo que saber. Por muy burro que sea, aprendes. Si mis hijos les veo sus defectos, también sé verlos aquí». Este era el argumento que esgrimía a la hora de afirmar que a su monumento era difícil encontrarle fallos. De ahí que considerase necesario conocer los motivos por el que el jurado que este año tampoco ha sido el suyo. Ahora bien, este ansiado galardón ya lo tienen con el favor del público que está acudiendo a visitar el monumento. Los comisionados aseguraban que contaban con el voto popular.

Un respaldo por el que se sienten más que satisfechos. Y mientras Lorente ya se marchaba porque se iba a la ofrenda, un autobús aparcaba y de él bajaba un grupo de turistas para contemplar el monumento. «¡Qué bonita es!», exclamaban. «He oído que han quedado los segundos», apuntaban.