Las bicis gratuitas echan a rodar

La web está en pruebas y no se le ha dado publicidad, aunque ya se han apuntado medio centenar de usuarios a los abonos anuales La inscripción de usuarios se abre mientras ultiman las obras de las paradas

PACO MORENOVALENCIA.
Una de las paradas de bicicletas de la avenida Blasco Ibáñez, ayer. ::                             JUAN JOSÉ MONZÓ/
Una de las paradas de bicicletas de la avenida Blasco Ibáñez, ayer. :: JUAN JOSÉ MONZÓ

Apenas está unos días en pruebas y no se le ha dado ninguna publicidad. Aún así, los internautas han dado ya con la web que servirá para el alquiler gratuito de bicicletas en las próximas semanas y hay medio centenar de inscritos del nuevo servicio.

La dirección www.valenbisi.es detalla las paradas que ya están terminadas, así como los itinerarios que se han previsto para la primera fase. Estarán centrados entre el viejo cauce y el distrito marítimo, con ejes como la avenida Blasco Ibáñez, el paseo marítimo y la avenida del Puerto.

El concejal de Tráfico, Alfonso Novo, estimó ayer que en apenas unas semanas se verán los primeros vehículos por las calles. El modelo presentado por la firma J.C. Decaux, quien ganó el concurso de la concesión, es una bicicleta robusta capaz de aguantar «miles de kilómetros». La idea es llegar a las 275 estaciones y la suma de 2.750 bicis. Habrá dos tipos de abonos para ser cargados en la tarjeta Móbilis del transporte público o en una específica. La anual tendrá un coste de 18 euros, mientras que la semanal alcanzará los diez euros.

Esta última modalidad es la que se ha planteado para atender las necesidades de los turistas. En ambos casos tendrán que vincular a la tarjeta una de crédito con una capacidad de retención de 150 euros a modo de fianza del vehículo.

Los técnicos municipales han trabajado en los últimos meses con la firma concesionaria para distribuir las paradas. La mayoría aprovechan las aceras anchas, por donde discurre el carril bici, aunque también hay otras en la calzada.

El coste es gratuito para los primeros treinta minutos en los dos casos. A partir de ese plazo se descuenta dinero de la tarjeta de crédito vinculada, una vez que se deja la bicicleta en la parada.

Para el bono anual, los siguientes treinta minutos cuestan 50 céntimos, mientras que para la otra modalidad es de un euro. El precio se incrementa de manera sensible cada 60 minutos adicionales más, al ser de dos y tres euros respectivamente.

En el caso de que la parada esté llena y no haya sitio para aparcar, los ciclistas tendrán que pasar la tarjeta por el lector para disponer de 15 minutos adicionales. La máquina les dirá cuáles son las más cercanas que están disponibles.

Una de las cuestiones donde más trabajo se ha invertido se centra en el diseño de la bicicleta. En la web se asegura que son capaces de recorrer 20.000 kilómetros y que carece de «cables a la vista para una mayor seguridad».

Los mayores de 16 años ya podrán inscribirse en esta modalidad de transporte alternativo, que se servirá de la ampliación de la red de carril bici realizada en los últimos años. No obstante, este último aspecto ha sido criticado por las asociaciones de ciclistas, que demandan el pleno derecho a circular por la calzada, en convivencia pacífica con coches y motocicletas. La nueva ordenanza de Tráfico estima la obligación de ir por el carril bici, aunque también permite discurrir por determinadas calles peatonales para facilitar los trayectos de las bicicletas.

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