La venta de apartamentos en la costa valenciana cae hasta un 80% en cinco años

El precio de una vivienda en Xàbia o Benidorm es hasta 50.000 euros inferior

J. B.VALENCIA.
La venta de apartamentos en la costa valenciana cae hasta un 80% en cinco años

A principios de mes el Ministerio de Vivienda presentó el último informe sobre inmuebles vacíos en España. Esperanzador y al tiempo demoledor. El punto de vista optimista lo puso la ministra Beatriz Corredor, al resaltar que el incremento de 2009 había sido el menor de los últimos años. La parte negativa, que aún hay 688.044 casas nuevas sin vender y más de 500.000 en construcción, y casi una de cada cinco (el 17,4%) están en territorio valenciano.

Muchos de estos inmuebles son apartamentos de costa, que sufrieron la caída en las ventas de viviendas consecuencia de la crisis en España y en el mundo. La recesión económica ha lastrado de forma definitiva la inversión extranjera, un sector de clientes potenciales para gran parte de la oferta valenciana.

Los datos del Ministerio sobre transacciones inmobiliarias en la Comunitat arrojan otro balance desolador y afianzan la idea de que la costa valenciana acumula gran parte del stock en este desplome. Hay localidades donde el descenso respecto al 2005, época dorada, llega al 80%. En otras palabras, se vendió hasta casi dos veces menos. Otro dato. De los 59 municipios valencianos con costa sólo seis han vendido más viviendas que hace cinco años. Torreblanca, La Llosa, Almenara, Els Poblets, Teulada y Benissa son la otra cara de la moneda.

Los otros 53 sufren caídas dispares, que van del -4,2% de Xilxes al -80,9% de Alcalà de Xivert. Los de mayor fama turística caen entre el 40 y el 72%: Dénia (-46,7%), Xàbia (-44,6%), Peñíscola (-42,8%), Oropesa (-42,6%), Cullera (-72,5%) o Gandia (-58,4).

En Cullera las ventas de apartamentos también han disminuido respecto a 2009, según las previsiones más actuales de las empresas en la localidad. En cuanto a precios, en algunos casos han bajado un 10% en un año. Eso sí, no sucede con la primera línea de playa. La calidad aún se paga. «En primera línea sólo reduce el precio el que necesita vender», dice Jesús Nieto, propietario de la inmobiliaria Área 35 de Cullera. Además, añade que el precio se sitúa entre 240.000 y 250.000 euros.

La capital de la Safor no se escapa, como relata el presidente de la Asociación de Apartamentos de Alquiler de Gandia, Óscar Ferrairó. Y todo pese al descenso de los precios de venta (entre un 15 y un 20%). Entre 2009 y 2010 el ahorro en la compra de una casa tipo de 100 metros cuadrados roza los 50.000 euros. En Benidorm, el metro cuadrado es 506 euros más barato que hace dos años, en Xàbia 432 euros y en Vinaròs el descenso se sitúa en 482.

Desde la Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria confirman el descenso en la compraventa, y sugieren colaborar con los bancos, que a su juicio, no gestionan bien sus viviendas en propiedad. «Los bancos pueden servirse de acuerdos comerciales con inmobiliarias para canalizar y dar salida a sus productos. Son los profesionales los que conocen los precios reales y las demandas de los clientes», explica Jaime Espinosa, su presidente en la Comunitat. «Quien conoce la realidad de una cocina no es el jefe de sala, sino el chef», relata.

El alquiler, tocado

Si la compraventa se ha resentido de la falta de financiación, las condiciones económicas de las familias también tienen mucho que ver a la hora de alquilar apartamentos en verano. «No será un año tan bueno como esperábamos, pero no quiere decir que vaya a ser malo. Hay muchas reservas que se cierran a última hora, incluso con un par de días de antelación», explica Javier Murguía, presidente de la Asociación Valenciana de Apartamentos Turísticos, Valtur. La previsión es que la ocupación de este verano sea algo superior a la de 2009. Entonces, según las cifras oficiales del INE, se situó entre el 51,5% y el 68,6% en julio y agosto. «Ahora se busca por precio, por encima de otros parámetros. Existe una lucha de precios entre las empresas», añade. Para Murguía, alquilar en 2010 será entre un 10% y un 15% más económico que el año pasado. Si la referencia es la época dorada, el ahorro puede alcanzar el 40%.

En Gandia las tarifas de alquiler se ha mantenido en los últimos tres años, según Ferrairó. «Una manera de que los turistas sigan alquilando es no subir los precios», explica, para destacar que la estacionalidad del sector se ha reducido a un mes y medio, desde la última quincena de julio hasta agosto.

En la Marina Alta la situación es parecida, aunque los empresarios confían en mantener registros. Miguel Agulles, presidente del Círculo de Empresarios de la comarca, apunta que una preocupación será la reducción del gasto, especialmente el nacional, y destaca que la estancia mínima de 15 días da paso a la reserva por semanas, incluso por cuatro días. Además, destaca Internet para reservar. «Es muy importante, sobre para extranjeros. Así comparam precios», explica. Eso sí, con empresas autorizadas para evitar la economía sumergida.

La Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta también señala la rebaja de sueldo de los funcionarios y la nube volcánica como factores de riesgo.