El futurismo y las matemáticas recalan en el MuVIM e IVAM

Valencia inaugura una exposición con obra de la vanguardia italiana y acoge la primera retrospectiva de Bernar Venet en España

C. VELASCOVALENCIA.
Bernar Venet, ayer, en el IVAM. ::
                             IRENE MARSILLA/
Bernar Venet, ayer, en el IVAM. :: IRENE MARSILLA

Velocidad, fuerza, vigor o energía son términos de los que bebió el futurismo a principios del siglo XX. Fue el primer movimiento de vanguardia que comenzó a romper los moldes del arte despojándolo del podio de los museos y galerías para ubicarlo en la calle al mismo tiempo que coronaba la publicidad como «el arte del mañana».

La exposición 'El espíritu futurista en la publicidad italiana' inunda, desde ayer y hasta el 12 de octubre, el MuVIM con gigantescos carteles de Fiat, Martini, Campari o Buitoni, pero también de imágenes sobre la revolución fascista. El comisario de la muestra Luigi Cavadini destacó que entre el futurismo y el fascismo «existió cierto acompañamiento», pero más tarde «Marinetti se desenganchó cuando se dio cuenta de que el fascismo quería imponer sus consignas en el arte y la literatura».

A través de 81 piezas, entre ellas esculturas aunque predomina el cartel, se conmemora el primer centenario del futurismo que se cumplió en 2009. El archivo Massimo & Sonia Cirulli de Nueva York, cuyos responsables acudieron a la inauguración, nutre de fondos esta muestra, la primera desde la dimisión de De la Calle.

Si el MuVIM mira a Italia, el IVAM se centra, desde ayer y hasta el 11 de junio, en un artista francés al que, por primera vez un museo español, le dedica una retrospectiva. 'Bernar Venet. La paradoja de la coherencia' reúne 53 obras -la mayoría de ellas inéditas y todas propiedad del artista- que revisan la producción de este autor centrado en la creación conceptual y minimal y que ha encontrado en las matemáticas «una nueva forma de desarrollo artístico».

Venet, que alabó los espacios del IVAM porque se adaptan a la perfección a su obra, defendió su capacidad para crear obras a base de fórmulas matemáticas sin ser matemático: «Cezane pintaba flores y árboles y no era botánico. No es preciso tener un conocimiento absoluto de lo que se pinta». La obra de Venet introduce al espectador en el arte pobre o corrientes 'anti-forma' contemporáneas, que se ha caracteriza por el uso de materiales como carbón o cartón.