La contribución española

A. B.

A España le toca poner 3.675 millones de euros para el rescate de Grecia... Por ahora, porque la cantidad podría ser revisada al alza si así se acuerda en el seno de la 'zona euro'. Es la cuarta aportación más elevada, sólo por detrás de Alemania, Francia e Italia. Esta contribución, que tendrá que ser aprobada en el Parlamento, deberá financiarse con la emisión de deuda, todo un esfuerzo dado que las cuentas públicas españolas no están para echar cohetes. Su déficit se disparó hasta superar el 11% del PIB el año pasado y su deuda, aunque todavía se sitúa en el 54% del PIB, está engordando a gran velocidad.

Pese al enorme sacrificio que supone para España, no se espera que haya gran oposición en el debate parlamentario. El PP ofreció cierta resistencia al principio. «Espero que no sea necesario para el Gobierno español pedir un crédito para dar un crédito a Grecia, porque esa situación sería esperpéntica», llegó a decir la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal. Sin embargo, su discurso se ha suavizado desde entonces. El presidente del partido, Mariano Rajoy, defendió el jueves que la ayuda a la economía helena supone también una actuación política «en defensa del euro».

Para Tano Santos, profesor de la Universidad de Columbia, España no tiene muchas alternativas. «No participar en el rescate hubiera dado la imagen de que tenemos más dificultades de las que creo que tenemos por ahora», apunta.