Cómo proteger su identidad

El riesgo para su bolsillo del robo del DNI puede ser peor que el de una tarjeta de crédito. Bodas ilegales y créditos son dos ejemplos

ÓSCAR TORRES

Todos sabemos cómo actuar ante el robo o pérdida de las tarjetas de crédito. Basta una llamada telefónica para cancelarlas mediante la aportación de unos simples datos. Pero, ¿qué pasa si alguien se apodera de nuestro DNI? La primera reacción suele ser despreocuparse, pero esta actitud es una imprudencia. Un DNI puede dar acceso a todas sus cuentas personales si el ladrón de identidad conoce el banco con el que suele operar, y si se ha llevado la cartera no es difícil averiguarlo. Pero la lista de fraudes no queda ahí y su historial crediticio es el que puede quedar más perjudicado.

¿Qué se puede hacer con un DNI robado? Desde comprar coches de lujo, hasta abrir líneas telefónicas, pasando por la adquisición de un ordenador último modelo. Todo por el módico precio de cero euros y con la posibilidad de hacer dinero con su venta en el mercado negro. ¿Cómo? Sorprende la facilidad con que este delito se puede llevar a cabo en un país como España, poco preparado para prevenir estos fraudes que cada vez resultan más frecuentes.

Modus operandi

En cuanto el ladrón de identidad tiene un DNI con los datos de su víctima, acude a una sucursal bancaria para abrir una cuenta a su «nuevo nombre». Después, se inventa una ocupación para falsificar una nómina. Con el DNI robado, una cuenta corriente y una nómina falsa, conseguir financiación bancaria para realizar compras no será difícil. Los procedimientos de seguridad de centros comerciales y entidades de crédito son mucho más livianos de lo que puede parecer. Basta con que el delincuente solicite un período de carencia de tres meses en el crédito para que su víctima no reciba notificación del impago en su domicilio -el que aparezca en el DNI- antes de que las imágenes de las cámaras de seguridad sean borradas, 30 días en el mejor caso. Y es que fuentes policiales reconocen que identificar a un ladrón de identidad es una tarea complicada. No suelen aguantar más de 15 días con los mismos datos. Buscan otro DNI y usan otra identidad.

¿Cómo actuar ante un delito así? Carmen García, experta en derecho penal de Legálitas, aclara que «el simple uso del nombre o datos de otra persona no es delito. Lo que se conoce como delito de usurpación del estado civil sucede cuando la persona se atribuye algo ajeno con esos datos. Por ejemplo, la apertura de un crédito no es delito, si se cumple con los pagos. Ahora, si se incurre en una deuda sí podría denunciarse». Este crimen está penado con cárcel de seis meses a tres años y podría agravarse con otros como falsedad documental o robo por la fuerza.

Las posibilidades que ofrece un DNI sustraído es infinito. Los casos más frecuentes tienen una solución relativamente sencilla, pero se conocen algunos muy complejos. Por ejemplo, en ocasiones se han usado datos obtenidos de un carné de identidad robado para celebrar bodas de conveniencia con inmigrantes que quieren regularizar su situación legal a cambio de una suma de dinero. El caos burocrático que esto supone para la víctima es realmente preocupante. Por ello, conviene protegerse con antelación.

Si le roban el DNI, acuda de inmediato a una comisaría. La denuncia será su mejor arma para defenderse de las deudas u otro tipo de fraudes que el malhechor haya cometido a su nombre. El siguiente paso es llevar la denuncia a su banco para que tomen las medidas de seguridad pertinentes. En bastantes sucursales es posible retirar dinero o hacer transferencias con sólo presentar el DNI. Pero esto no evita que el delincuente solicite créditos en otras entidades. Si le roban su carné de identidad, acuda a los archivos de morosidad como Asnef. Ricardo Nogales, experto en consumo de Legálitas, recomienda «solicitar la inclusión en el fichero Veraz-Persus, un archivo en el que cualquiera puede inscribirse, para evitar el uso fraudulento de sus datos por terceros en perjuicio de su identidad y patrimonio». De esta forma, si el delincuente acude a una entidad financiera a solicitar un crédito, una alerta pondrá en aviso a la compañía del posible fraude.