Un entorno mediterráneo con 7 edificios para una Ciudad de las Lenguas de 4.000 alumnos

Las obras del centro de turismo idiomático, que albergará hoteles, cines y áreas deportivas, costarán 215 millones y finalizarán en 2017

A. BURGOSCASTELLÓN.
Arriba, mapa con la distribución de las dependencias de la Ciudad de las Lenguas. Abajo, vista nocturna del futuro complejo. :: LP/
Arriba, mapa con la distribución de las dependencias de la Ciudad de las Lenguas. Abajo, vista nocturna del futuro complejo. :: LP

Siete edificios (uno docente, otro socio-recreativo con establecimientos de restauración, otro para salas de cine y espectáculos, otro para viviendas de los estudiantes y zonas deportivas, otro hotelero, otro dotacional deportivo y otro dedicado a centro de convenciones y hotel), rodeados por un cordón dunar y áreas de marjal que recrearán los antiguos humedales, así como un campo de golf. Estas pinceladas conforman el esqueleto que sustentará el desarrollo futuro del proyecto de la Ciudad de las Lenguas en el Grau de Castellón, sobre los 500.000 metros cuadrados del actual aeroclub.

Unas instalaciones por las que, según las primeras estimaciones del Consell, pasarán cada año «entre 3.000 y 4.000 estudiantes sólo para mejorar su formación en lengua castellana y también en valenciano». A ellos se sumarán las personas que acudan para disfrutar del resto de instalaciones que se pondrán en marcha en el recinto.

El alcalde de Castellón, Alberto Fabra, y el vicepresidente del Consell Gerardo Camps dieron a conocer ayer el proyecto ganador del concurso de ideas convocado para perfilar los detalles del proyecto. Bajo el nombre genérico de 'Samaruc', la propuesta elaborada por la plataforma de arquitectos OAB SL que dirige el prestigioso profesional Carlos Ferrater -quien obtuvo precisamente el premio nacional de Ascer por su utilización de la cerámica en el paseo de Benidorm- ha sido la seleccionada de entre las 14 que fueron admitidas a la convocatoria. En total se presentaron 24.

«En primer lugar hemos seguido una estrategia de recuperación del paisaje original de la zona, estableciendo un cordón dunar y recuperando las antiguas áreas de marjal, mientras que los edificios darán continuidad visual al 'sky-line' que suponen las montañas del Desert de les Palmes», indicó el arquitecto Alberto Peñín, del equipo redactor de la propuesta.

Gerardo Camps especificó que «estos son los primeros apuntes del Master Plan que se ratificará en un plazo de 55 días y posteriormente se verá si hay que hacer modificaciones de tipo urbanístico para incorporarlas a la redacción del proyecto». El vicepresidente del Consell confirmó que las obras «no comenzarán hasta dentro de un año y medio o dos, ya que primero habrá que esperar a que se traslade el aeroclub al aeropuerto de Castellón, y se prolongarán durante cinco años». Esto es, la Ciudad de las Lenguas estará totalmente operativa sobre 2017.

No obstante, Camps matizó al respecto que «una de las grandes virtudes de este proyecto es que se puede ejecutar por fases, de modo que en cuanto podamos arrancaremos con la puesta en marcha de las dependencias docentes y el resto se irá completando».

Más inversión privada

En cuanto a la inversión, Camps detalló que «la iniciativa pública aportará 80 millones de euros a los que se sumarán otros 135 de la privada, para obtener y desarrollar concesiones relacionadas con la construcción y explotación de establecimientos de restauración, hoteleros, de ocio o dependencias deportivas». Respecto a la elevada cantidad que dependerá de la inversión privada, el conseller afirmó que «no me cabe la menor duda de que en Castellón no faltarán entidades interesadas en invertir».

Junto a la promoción del turismo idiomático con la construcción del edificio docente que albergará el aulario con capacidad para 1.000 alumnos en el que se impartirán clases de valenciano y castellano, además de un anfiteatro y sala de exposiciones, el espacio también potenciará la práctica de actividades deportivas, el ocio y la sostenibilidad.

De hecho, en los actuales terrenos del aeroclub se habilitará un centro deportivo de alto rendimiento, al que se sumarán dependencias como un campo de golf y áreas de spa. Además de cines y restaurantes, en la zona se construirán dos hoteles de cuatro y cinco estrellas con capacidad para 200 personas cada uno y, en materia de sostenibilidad, para mejorar la eficiencia energética de las dependencias se incorporarán a los edificios placas solares, sistemas de vasos de decantación que permitirán captar el agua de lluvia para ser reutilizada en las cisternas del complejo, materiales cerámicos innovadores y dispositivos geotérmicos. La consolidación de la instalación también obligará a modificar la circulación para trasladar el grueso del tráfico por detrás de complejo, dejando la zona de Ferrandis Salvador como vía de servicio y acceso a las zonas deportivas, conectando con la playa.

Fotos

Vídeos