Saquean los campos de Alberic

Los agricultores están hartos de estos actos y piden más vigilancia por parte de la Policía y la Guardia Civil para acabar con los hurtos Los robos de plantones de cítricos y caqui aumentan en el término municipal

A. TALAVERA LARIBERA@LASPROVINCIAS.ESALBERIC.
Dos agricultores señalan el lugar donde había un plantón. ::
                             J. PENADÉS/
Dos agricultores señalan el lugar donde había un plantón. :: J. PENADÉS

Muchos son los problemas a los que se enfrentan los agricultores. Uno de los más importantes y que producen impotencia a estos trabajadores son los múltiples robos que se cometen en sus tierras.

Un problema que conocen muy bien los agricultores de Alberic, ya que en los últimos meses algunos propietarios han visto cómo desaparecían de sus campos los plantones de cítricos y caquis que acababan de sembrar.

«En tan sólo 48 horas han robado dos bancales que hacía una semana que los habían plantado», explica José Carlos Martínez, secretario local de La Unió y agricultor de Alberic. A los que hay que sumar otro robo más de plantones en el último mes.

Unos incidentes que preocupan mucho por las pérdidas económicas que provocan -cada planta cuesta unos cuatro euros- pero sobre todo es la pérdida del esfuerzo realizado por estas personas que trabajan la tierra.

«Es desesperante ver cómo la fuerte inversión que los agricultores efectuamos para renovar nuestras plantaciones nos la quitan impunemente», asegura Martínez.

Y es que con la proliferación de este tipo de robos, los labradores además de cultivar la tierra tienen que vigilar sus tierras para evitar que los ladrones acaben con su trabajo. «Cuando llegas a tu campo y ves el desastre se te queda cara de tonto», describe este agricultor.

Según La Unió, los hurtos se producen de noche y puede existir algún grupo organizado que se dedique a robar este material de cultivo para luego venderlo en el mercado negro o incluso para plantarlo en sus propias tierras. Por esta razón, desde la asociación agraria piden mayor atención para poder frenar los robos.

Mayor vigilancia

Pero como es bien conocido por los agricultores, éstos no son los únicos hurtos que afectan a los campos de la Ribera. La sustracción de las cosechas o de los pozos de riego son habituales y han provocado que este sector esté harto. «Hay que poner puertas al campo y también cadenas», denuncia Martínez, quien ha sufrido muy de cerca las consecuencias de uno de estos actos vandálicos y ha visto cómo sus plantaciones han sufrido los daños al ser arrancados por los saqueadores.

Por este motivo, los agricultores piden que aumente la vigilancia en las zonas rurales para evitar esta indefensión que sufren los propietarios de las tierras ya que muchos de los robos no son denunciados.

«Los términos municipales no se acaban con las últimas casas del pueblo porque las partidas rurales también forman parte de los mismos, los Ayuntamientos, la Generalitat y el Gobierno central deberían mentalizarse», manifiesta el secretario de La Unió.

Los agricultores de Alberic solicitan que exista una guardia rural que proteja sus tierras ya que en estos momentos, según La Unió, no existe ningún cuerpo de seguridad que vigile estas zonas y «es necesario poner interés en el campo».

Además, reclaman que la vigilancia policial debería extenderse también a realizar controles exhaustivos de la procedencia de los plantones para que no salgan a la venta tras un robo.