Sanidad admite por primera vez que la vacuna del papiloma puede causar convulsiones

La nueva carta enviada este año a los padres reconoce que las niñas pueden sufrir desmayos y movimientos tónico-clónicos

:: LAURA GARCÉSVALENCIA.

La Conselleria de Sanidad reconoce, por primera vez, en las cartas que ha remitido este curso a los padres de las adolescentes que se tienen que medicar contra el virus del papiloma que las «vacunas como cualquier otro medicamento pueden en algunos casos presentar reacciones locales leves como dolor en el punto de inyección o desmayo (en ocasiones acompañados de movimientos tónico-clónicos que pueden aparentar convulsiones)».

Es la primera vez que el departamento autonómico hace referencia a esta circunstancia. La carta que remitió a las familias de las niñas que se vacunaron en la primera campaña, la correspondiente al curso 2008-2009, no mencionaba este extremo. En aquel escrito Sanidad señalaba que en algunos casos «se pueden observar reacciones locales leves como dolor en el punto de inyección». En los dos casos se afirma que se trata de una vacuna «preventiva y segura».

Las razones de la modificación en el texto del escrito remitido a las familias, se encuentran, según la Conselleria de Sanidad en el cambio de lugar donde se administra el fármaco a las adolescentes. Así, desde el departamento autonómico apuntan que en la campaña 2008-2009 el medicamento se administraba en los colegios y con anterioridad «personal sanitario se desplazaba al centro y daba una charla informativa».

Sin embargo, las autoridades sanitarias «después del ingreso de las dos niñas» decidieron que la vacunación se realizara en los centros de salud «porque daba más seguridad a las familias, ya que allí hay personal sanitario». De esta manera, según la misma fuente, Sanidad dejó de ofrecer las charlas orientativas en colegios y la información se incluye en la carta. Además, «las familias reciben el escrito para la firma de la autorización», puntualizaron.

Junto a esta explicación, Sanidad recuerda que la situación que vivieron las dos niñas ingresadas el año pasado en el Hospital Clínico de Valencia, «nunca ha sido catalogado como una reacción a la vacuna». Sin embargo, las posibles «reacciones locales» que introduce la segunda carta coinciden con los problemas de convulsiones que el año pasado sufrieron las dos niñas que ingresaron en el Clínico.

También en la carta remitida esta temporada -segunda campaña de vacunación- se hace referencia a los ingresos: «A pesar de los recientes acontecimientos relacionados con esta vacuna, tras un análisis exhaustivo de toda la información relacionada con estos casos, tanto la AFMPS, como la EMEA han concluido que la relación beneficio riesgo de las vacunas frente al VPH no ha sufrido variación y sigue siendo favorable».

El ingreso de dos adolescentes en el Hospital Clínico de Valencia por posibles efectos adversos a la vacuna se produjo en febrero de 2009, cuando la primera campaña de vacunación contra el papiloma se encontraba en la fase de administración de la segunda dosis.

Perplejidad

Alicia Capilla, la madre de una de las niñas y vicepresidenta de la Asociación de Afectados por la Vacuna del Papiloma (AAVP), ante la modificación observada en la carta de Sanidad recuerda que cuando lo leyó se quedó «perpleja. Por una parte no quieren reconocerlo y, por otra, lo están reconociendo».

A ello añade que desde «el primer momento hemos dicho que no se nos había informado de que podía haber efectos adversos». La vicepresidenta de la AAVP recuerda que la carta que recibieron las familias de las adolescentes de la primera campaña «decía que la vacuna era preventiva y segura. En la autorización ponía lo mismo».

El segundo escrito, remitido a los domicilios de las adolescentes que se tenían que vacunar este año, también a despertado algunas reacciones. Alicia Capilla asegura que a muchas familias «las ha impresionado». Sin embargo, constata que ello les ha comportado «la ventaja de estar informados. Nuestra situación fue distinta».

En estos momentos, la campaña de vacunación contra el virus del papiloma para prevenir el cáncer de útero no está cumpliendo las expectativas. En España se calcula que el índice de vacunación ha descendido un 40%. El doctor Luis Chiva, jefe del Departamento de Oncología Quirúrgica y de servicio de Ginecología Oncológica del MD Anderson Internacional España, achacó la caída de vacunaciones al caso de las dos menores que ingresaron en febrero del pasado año en el Hospital Clínico de Valencia.

El especialista realizó estas declaraciones en la primera jornada del Congreso Internacional sobre Cáncer Ginecológico celebrado esta semana en Madrid. En ese contexto consideró «un drama» la situación. Además, arropado por varios expertos, el doctor Chiva insistió en que con el antiviral se puede «acabar» con la patología y en que hay 40 millones de mujeres que ya han sido inmunizadas «sin incidencias». Hizo hincapié en «luchar por incrementar la vacunación y nosotros somos los responsables de decir que podemos acabar con esta enfermedad si vacunamos a nuestras pacientes».