Del Picasso de Dominguín al Armani de Cayetano

Christian Lacroix y Francis Montesinos son algunos de los diseñadores famosos que han llevado sus creaciones al ruedo

J. L. B.VALENCIA.

Santos confeccionó el famoso vestido que diseñó Armani y lució Cayetano en la goyesca de Ronda. Salvo el bordado de las piedrecitas que se hizo en Milán, el resto se confeccionó en sus talleres. «Fue uno de los vestidos más complicados que hemos hecho, por los cristalillos que llevaba, que se rompían con facilidad y por todo lo que conllevaba de expectación y curiosidad de todo el mundo», señala Santos, que recuerda que hablaba con los diseñadores de la firma italiana por teléfono y con unos intérpretes de por medio. «Nunca llegaron a venir al taller», remata.

Entre los antecedentes más famosos de vestidos diseñados por grandes personajes los aficionados recuerdan los que Pablo Picasso diseñó para la que sería última reaparición de su amigo Luis Miguel Dominguín, casualmente tío de Cayetano. Aquel terno cumplió todos los objetivos para los que fue concebido: no sólo llamó la atención sino que escandalizó a los aficionados que era un ejercicio de los que más gustaba practicar a Luis Miguel, dio mucha popularidad a la reaparición del maestro y permitió que sus veteranas facultades no cargasen con el peso de un vestido tradicional.

Más reciente fue la creación que hizo el diseñador francés Christian Lacroix para que Chamaco, ídolo de la afición gala, lo luciese en el coliseo de Nimes: una explosión de granas, azabaches sobre seda gris perla. Mientras que nuestro Francis Montesinos aceptó el resto de vestir de goyesco a César Jiménez en Madrid. Famosa también fue la montera blanca que el pintor Ignacio Zuloaga creó para su protegido, el gitano Rafael Albaicín y aunque pronto desistió de utilizarla dio pie a que el poeta valenciano Rafael Duyos se inspirase: «Iba con montera blanca el traje corinto y oro, las zapatillas naranja medias de rosa de té y verde mar la corbata...»