Una inesperada función de WhatsApp

Un juez de Vigo considera una conversación por la red social como contrato de arrendamiento

ATLAS ESPAÑA

La propietaria de una vivienda de Vigo mantiene una conversación de Whatsapp con una posible inquilina. Hablan de precio, fianza y cierran el acuerdo pero cuatro meses después la inquilina deja de pagar y dice que no existe contrato entre ellas. La propietaria guardaba la extensa conversación mantenida durante esos cuatro meses y aportando los whatsapps como prueba, la llevó a juicio. Ha ganado.

El juez considera los mensajes un contrato, así que tendrá que pagarle los cuatro meses que le debe y abandonar la vivienda. Casos como este son cada vez más habituales, tanto que ahora muchos jueces piden pruebas informáticas para cerciorarse de que las conversaciones son reales.

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