Guerra a la obsolescencia programada: la vida del móvil «es de 25 años»

Guerra a la obsolescencia programada: la vida del móvil «es de 25 años»

La Unión Europea trabaja en una normativa para garantizar la sostenibilidad de los productos electrónicos

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZMadrid

2021, esta es la fecha que se ha propuesto la Unión Europea para acabar con la temida y archiconocida obsolescencia programada. La nueva normativa comunitaria llega para garantizar la «sostenibilidad» de los electrodomésticos y aparatos electrónicos.

Así las leyes comunitarias recogerán por primera vez el derecho a reparar. Un 'lobby' que busca obligar a los fabricantes a ofrecer unas alternativas más económicas para los usuarios. «Por primera vez, las medidas incluyen requisitos de reparabilidad y reciclabilidad, contribuyendo a los objetivos de economía circular mediante la mejora de la vida útil, el mantenimiento, la reutilización, la actualización, la reciclabilidad y la gestión de residuos de los aparatos», explica la Comisión Europea.

Dentro de la Unión Europea, la creación de teléfonos móviles supone una emisión de 14,12 Mt de CO2, según el European Environmental Bureau (EBB). Su informe revela que la fabricación de smartphones «es lo que causa un mayor impacto medioambiental en Europa, con respecto a otros productos eléctricos como las lavadoras, las aspiradoras».

Apuntan que la vida útil debería ser de mínimo 25 años para compensar el impacto medioambiental. «Si se extendiera la vida útil de cada uno de estos cuatro productos electrónicos solo un año, se reduciría lo equivalente a la retirada de 2 millones de coches de las carreteras durante un año».

En la Unión Europa hay más 632 millones de unidades en stock y se producen unas ventas anuales de más de 210 millones de smartphones. Su fabricación, transporte y fases del final de su vida también consumen energía y otros recursos, que contribuyen al calentamiento global.

Larga vida a los notebook

Al año se venden más de 27 millones de notebooks y tienen el mismo problema que sus hermanos, los teléfonos móviles. Si la vida se extiendiera un año, se ahorrarían 1,6 Mt CO2 al año para 2030, lo que equivaldría a la retirada de 870.000 coches de las carreteras. Si se extendiera tres años, se ahorrarían 3,7 Mt CO2 y si se hiciera cinco años, serían unas 5 Mt CO2, según EBB. Si se consiguiera una mejora en la eficiencia anual del 5% para los nuevos notebooks, aun así estos tendrían que tener una vida útil de entre 20 y 44 años para que no causaran impacto en el medio ambiente.

La normativa en la que está trabajando la Unión Europea para poner en marcha en 2020 obliga a los fabricantes a proveer repuestos y componentes para sus aparatos para técnicos profesionales durante un período de hasta 10 años. «Este estudio es una prueba más de que Europa no puede cumplir con sus obligaciones climáticas sin abordar nuestros patrones de producción y consumo. El impacto climático de nuestra cultura de teléfonos inteligentes desechables es demasiado alto», destaca Jean-Pierre Schweitzer, oficial de Políticas para la Economía Circular en EEB.