Soriano: «El confidente dijo que me dejarían tirado y me cortarían dedos»

Vicente Soriano, de camino a la Ciudad de la Justicia. / EFE/Manuel Bruque
Vicente Soriano, de camino a la Ciudad de la Justicia. / EFE/Manuel Bruque

El expresidente del Valencia declara durante el juicio que el otro acusado aseguró que Soler pretendía «hacerle daño» por el dinero que le debe de las acciones

EPVALENCIA.

Vicente Soriano fue el protagonista de la segunda jornada del juicio que se ha retomado por el intento de secuestro al expresidente del Valencia presuntamente por parte del exmáximo accionista Juan Soler. Soriano declaró ante el juez que la intención de sus secuestradores era cortarle «dedos y orejas», y detalló su versión de toda la trama.

El expresidente apuntó que el confidente de la policía y acusado en la causa Rachid Behdaoui se reunió con él para avisarle de que Soler quería hacerle «daño» por el «problema económico» que ambos mantenían a raíz de la deuda generada por la venta del entonces paquete mayoritario de acciones del club valencianista, 80 millones de euros.

Según relató Soriano, Rachid le explicó que el plan de secuestro supuestamente encargado por Soler contemplaba esperarle a la salida de la cafetería en la que desayunaba, meterle en un furgón, sedarle y llevárselo a Francia para, una vez cruzada la frontera, chantajearle a él mismo y a su familia para que pagara la deuda. «Y después dejarme tirado en una gasolinera con dinero y drogas», aseguró Soriano. En el procedimiento hay cuatro acusados: Soler, Rachid, el empresario italiano Ciro d'Anna y el ciudadano magrebí Abdellatif Laarouibi, conocido como 'Tati'. Fiscalía solicita para Soler y los dos empresarios nueve meses de prisión por un supuesto delito de detención ilegal.

En su declaración de ayer, Soriano expresó que a principios de abril de 2013 se presentaron dos agentes de la policía para decirle que necesitaba «protección» porque su integridad física estaba «en peligro» por un asunto económico. «En una tercera visita me dijeron que había ido un investigador privado que se había identificado como Richi. Le llamé y vino a mi despacho. Era Rachid, que me contó que había una persona, Soler, que le había encargado un trabajo para hacerme daño. Que tenía documentación de una reconocida deuda judicial y que Soler es muy mala gente y me quería hacer daño», indicó.

El exdirigente contó también que Rachid le dijo que llevaban más de cinco meses vigilándole y que habían cubierto de laca la cámara del colegio Dominicos de Valencia, frente al cual pensaban comenzar el plan. Le dijo también que Soler «había montado el secuestro». Tras la exposición de Soriano, los dos agentes de policía que dirigieron la investigación declararon como testigos. Ambos señalaron que antes de este asunto conocían a Rachid porque le habían detenido en varias ocasiones por robos con violencia y narcotráfico. Los agentes dijeron que les habían informado de que el secuestro se lo encargaron a una banda de colombianos procedentes de la guerrilla, que iban a «contratar a un enfermero para mantener a Soriano vivo durante el trayecto» y que, posteriormente, planeaban trasladarle a Panamá con el fin de «transferir el dinero de las cuentas de Soriano a otras cuentas».