Sanidad no detectó la clínica de la doctora detenida por la estafa masiva

La doctora Almudena Ramón. /Jesús Signes
La doctora Almudena Ramón. / Jesús Signes

La científica trasladó su centro médico desde Elche tras ser clausurado por varias irregularidades y en Valencia no fue inspeccionado en un año y medio

JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA.

La doctora detenida como presunta autora de una estafa masiva a lesionados medulares, Almudena Ramón Cueto, recibía a sus pacientes y les administraba fármacos en su clínica de Valencia sin que la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública tuviera conocimiento de la actividad ilícita que supuestamente realizaba la científica vallisoletana.

Desde finales de 2016, el Centro de Innovación Médica en Regeneración Medular (CIMERM) atendía a tetrapléjicos en un edificio de oficinas en la avenida de las Cortes Valencianas, pero el discutido tratamiento ya se realizaba en 2015 en la clínica que regentaban la doctora y su marido en el hospital IMED de Elche.

Este centro médico fue clausurado tras una inspección farmacéutica realizada el 28 de abril de 2016 por la Dirección General de Salud Pública. Los inspectores detectaron varias irregularidades en la clínica de Elche, que incumplía el reglamento sobre seguridad e higiene en el trabajo, y también hallaron productos caducados.

La científica decidió entonces trasladar su centro médico a Valencia para eludir los controles sanitarios, supuestamente, y seguir tratando a pacientes que captaban a través de mensajes publicitarios en su web. Durante el año y medio aproximadamente que la clínica estuvo abierta en la avenida de las Cortes Valencianas, la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública no inspeccionó las instalaciones de CIMERM pese a las irregularidades detectadas en Elche.

Según informaron fuentes de la Generalitat, todo parece indicar que la clínica de regeneración celular no estaba inscrita en el Registro Autonómico de Centros, Servicios y Establecimientos Sanitarios, por lo que de esta forma era más complicado detectar el centro médico.

Antes de la clausura de la clínica de Elche, el hospital privado IMED reclamó a la doctora Ramón la documentación de los tratamientos que realizaba en cuatro fases, pero ella no los aportó. De esta forma, la dirección del centro hospitalario averiguó que el protocolo de la terapia de la científica no había sido autorizado por la Agencia Española del Medicamento. Según informaron fuentes jurídicas, el hospital IMED se ha personado como acusación particular en la causa abierta por el Juzgado de Instrucción número 2 de Elche contra la doctora, su marido y otra médica que trabajó para la pareja en las dos clínicas.

Una doctora indisciplinada

Ramón abandonó en 2012 el Instituto de Biomedicina de Valencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) tras el expediente disciplinario que le abrieron por omitir el nombre de una investigadora como coautora de unos ensayos con primates, utilizar de forma anómala el nombre del CSIC en declaraciones contra la institución y desobedecer la orden de un superior.

La científica detenida está considerada una de las investigadoras más prestigiosas en el campo de la regeneración de lesiones medulares por sus trabajos para devolver la movilidad a ratas parapléjicas. Tras 25 años de investigaciones, Ramón comenzó a aplicar su terapia regenerativa medular en pacientes españoles, pero la Guardia Civil detuvo a la doctora el pasado 15 de mayo por estafar cerca de un millón de euros, presuntamente, a unos 200 lesionados medulares. Algunos de ellos pagaron hasta 50.000 euros por un tratamiento que no mejoró su estado.