La red de narcos del puerto de Valencia blanqueaba dinero con alquileres turísticos en Ibiza y el Cabanyal
Las escuchas telefónicas desvelan que los jefes del grupo delictivo tenían asesores inmobiliarios que buscaban oportunidades de inversión para obtener más beneficios
Javier Martínez
Valencia
Martes, 18 de noviembre 2025, 00:44
La red de narcotraficantes del puerto de Valencia blanqueaba dinero procedente del tráfico de cocaína con inversiones inmobiliarias en Ibiza y el barrio valenciano ... del Cabanyal, según se desprende de las escuchas telefónicas y las investigaciones de la macrooperación 'Spider', el mayor golpe policial al entramado portuario del narcotráfico en España.
Uno de los empresarios detenidos por la Policía desempeñaba una función clave como asesor financiero e inmobiliario desde su despacho en la calle Colón, en el centro de Valencia, y buscaba oportunidades de inversión como la reconversión de inmuebles en el Cabañal para alquileres turísticos. Su conocimiento de notarias, registros y temas fiscales era esencial para integrar el dinero ilícito en el mercado legal.
El empresario valenciano, con tradición familiar en la promoción y gestión inmobiliaria, «conocía de sobra los procesos y las vicisitudes de la compraventa de propiedades, y cumplía el papel de consejero sobre la viabilidad de compraventa, el arrendamiento de inmuebles y la explotación de fincas», según el atestado policial.
El asesor corrupto recomendaba a Iván T. R. y Borja M. R., los cabecillas de la red de narcotráfico, las formas de inversión inmobiliaria que reportaban mayores beneficios. Tras consultar bases de datos catastrales y registrales, los investigadores de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) descubrieron que el empresario habría utilizado hasta cinco sociedades para blanquear, presuntamente, dinero procedente del tráfico de cocaína.
El atestado policial concluye que el asesor inmobiliario se había convertido «en una pieza clave para introducir el dinero conseguido ilícitamente en el mercado legal por su perfecto conocimiento del funcionamiento del registro de la propiedad, notarías, bancos, gestorías, catastros e impuestos». Tras su detención, los investigadores le intervinieron documentación, dinero en efectivo, un ordenador y su teléfono móvil.
El empresario se encargaba de redactar los contratos de compraventa de arras de las operaciones inmobiliarias, y también asesoraba a los jefes del grupo delictivo en materia fiscal y tributaria. «Lejos de actuar como mero profesional independiente en el sector inmobiliario y financiero, el empresario puso de manera estable y coordinada su experiencia y una de sus sociedades al servicio del entramado criminal» liderado por Borja M. e Iván T., según el informe de la UDYCO.
Durante las investigaciones, los agentes antidroga constataron también que el asesor inmobiliario guardaba en sus naves algunos de los coches utilizados en las operaciones de narcotráfico para evitar que fueran localizados y seguidos por la Policía.
Las conversaciones telefónicas grabadas por la Policía evidencian que los narcotraficantes no dudaban en utilizar a sus familiares más cercanos (madre, hermano y prima) como administradores de empresas intermediarias «a modo de ingeniería fiscal para lograr mejores beneficios y deducciones fiscales», según la Policía.
A través de una de las empresas investigadas, Iván T. gestionaba y organizaba en la sombra las contrataciones y la facturación, tomaba las decisiones importantes y dirigía la construcción de apartamentos con el fin de explotación turística en Ibiza. Esta sociedad mercantil era utilizada por el estibador corrupto como sociedad instrumental para la compra de propiedades, según las investigaciones policiales.
Como ya informó LAS PROVINCIAS, el juez que dirigió la macrooperación 'Spider' abrió una pieza separada para investigar el blanqueo de la fortuna que amasaron algunos de los detenidos. Además de las 4,5 toneladas de cocaína confiscadas en varias fases, los agentes antidroga intervinieron lingotes de oro, diamantes, relojes de lujo, 365.000 euros, 53 vehículos de alta gama, una embarcación valorada en 400.000 euros, ocho armas de fuego (entre ellas dos bolígrafos pistola).
Otra inversión inmobiliaria investigada por la Policía fue la oferta que realizó otro asesor de los narcotraficantes para comprar el complejo hotelero El Puntazo en Mojácar, valorado en 29 millones de euros, por 20 millones de euros con el 35% del pago del dinero no declarado (en B). Tras estudiar la operación de blanqueo, el asesor fiscal de la parte vendedora puso la condición de que el dinero en B no superara el 10% por la posibilidad de inspecciones fiscales. Después de esta modificación, el representante de la organización criminal dijo que ya no le interesaba realizar la operación y ofreció otro mecanismo de lavado de dinero a los narcotraficantes.
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