Recurso ante el juez por la denegación de asilo a tres rescatados del Aquarius

El Gobierno empieza a rechazar las solicitudes tras las maniobras del Consell y el Consistorio para que el buque atracara en Valencia

D. G.

vaLENCIA. La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha llevado ante la Audiencia Nacional el caso de tres de los inmigrantes rescatados en el Mediterráneo por el buque Aquarius a los que la Administración central ha denegado la solicitud de asilo. La entidad, en palabras de su representante en la Comunitat, Jaume Durà, considera que el Gobierno debería ofrecerles algún tipo de protección subsidiaria o de atención por razones humanitarias, de ahí que haya impulsado estos recursos particulares para tratar de atajar la situación.

Contrasta que hace un año y medio, tanto la Generalitat como el Ayuntamiento de la capital (ambos en manos de PSPV y Compromís, apoyados por las marcas blancas de Podemos) maniobraron insistentemente hasta lograr la llegada del barco a la simbólica Marina de Valencia (fruto de la Copa América), mientras que ahora el Gobierno central, dirigido por el PSOE, descarta ofrecerles una cobertura legal, por lo que a partir de ahora se encuentran en situación irregular. Frente a ello, estos últimos meses, al ser solicitantes de asilo, tenían permiso de residencia y trabajo, por lo que han podido contar con una ayuda ministerial para su manutención, plazas en residencias y albergues, y cursos de formación e idiomas.

«Se trata de personas que vienen del infierno y fueron rescatadas. Ahora están en formación para algún empleo, aprendiendo el idioma, algunos trabajando... Pero al denegarles el asilo se quedan sin ayudas y tienen que salir de los pisos de acogida. Además, no tenemos constancia de que se haya aceptado ninguna solicitud, mientras que habrá más denegaciones...», detalla Durà.

Desde el Ministerio de Interior, sobre este asunto, ya indicaron a LAS PROVINCIAS que de las 629 personas que desembarcaron en la capital del Turia, 371 formalizaron solicitudes de protección internacional, todas ellas admitidas a trámite. Sin embargo, la solicitud no se traduce siempre en la concesión de la condición de asilado, para la que hay que cumplir varios requisitos. El más importante, que el solicitante sufra persecución en su país por motivos ideológicos o políticos, de orientación sexual o de pertenencia a una determinada etnia, entre otros. En el caso de los tres solicitantes rechazados, dos proceden de la República del Chad y otro de Costa de Marfil. «Cabe la figura de la protección subsidiaria para los que huyen de la guerra», recuerda Durà.