Prisión de hasta tres años por desear la muerte al niño que quería ser torero

Familiares y amigos de Adrián durante su funeral en Alzira, en abril de 2017. / manuel molines
Familiares y amigos de Adrián durante su funeral en Alzira, en abril de 2017. / manuel molines

Tres internautas se enfrentan a penas de cárcel por sus frases contra la afición taurina del pequeño Adrián, que falleció hace dos años

J. A. MARRAHÍ

Desearon, de manera pública y manifiesta, la muerte de un niño valenciano enfermo de cáncer y aficionado a los toros. Y la fatalidad quiso que el pequeño Adrián, el menor valenciano que soñaba con convertirse en diestro, perdiera la vida meses después a causa de una grave enfermedad. Ahora los tres procesados por esos comentarios en redes sociales de internet, un valenciano, una vasca y un residente en Cataluña, se sentarán en breve en el banquillo enfrentados a penas de hasta tres años de prisión, importantes multas o indemnizaciones de 30.000 euros.

Los hechos se remontan al 8 de octubre de 2016, tras un festival benéfico en la Plaza de Toros de Valencia cuya finalidad era recaudar fondos para el tratamiento de Adrián, de 8 años. Aquel acto tuvo repercusión pública y desató en redes sociales un sinfín de comentarios por parte de antitaurinos de toda España, algunos meramente opinativos, pero otros muchos desagradables, hirientes y abiertamente irrespetuosos. Tanto que, según el juzgado de Alzira que investigó los hechos, tres de los autores traspasaron la frontera de lo delictivo y acabaron encausados por delitos de odio: el valenciano Manuel O. C., la vasca Aizpea E. O. y el residente catalán Bryan Eduardo S. L.

La Fiscalía mantiene que los tres sospechosos, que actualmente están en libertad provisional, cometieron un delito contra la integridad moral. Las frases que dan lugar a este daño están reproducidas a la derecha de la información. La acusación pública pide que se les condene a un año de prisión y que indemnicen de forma conjunta a la familia de Adrián con 9.000 euros «por los perjuicios y daños morales ocasionados».

La Asociación Nacional de Afectados por Internet pide cárcel por delito de odio para dos sospechosos

Para el padre de Adrián, personado como acusación particular, el año de cárcel que exige la Fiscalía es insuficiente para el daño que padeció con los comentarios. Cabe recordar que el deseo que manifestaron con literalidad dos de los internautas procesados se cumplió en abril de 2017, cuando el niño perdió la vida por su enfermedad.

Para el progenitor y su abogado, los tres cometieron un delito de incitación al odio y los tres merecen pasar tres años en la cárcel por ello, además del pago de una multa de 3.650 euros y una indemnización de 30.000 euros por los daños personales y morales.

En el procedimiento está también personada como acusación popular la Asociación Nacional de Afectados por Internet y las Nuevas Tecnologías (ANFITEC). En su caso coinciden con la acusación particular al entender que se cometieron delitos de odio, sin embargo dirigen su acusación únicamente contra dos de los procesados, Aizpea y Bryan Eduardo, para los que piden tres años de prisión y el pago de una multa de 900 euros. En el caso de Manuel O. C. reclaman el sobreseimiento provisional y archivo de la causa al entender que su comentario no alcanza niveles delictivos.

Para Manuel Merino, abogado y portavoz de ANFITEC, el caso es de «enorme trascendencia judicial porque es el primero de España en el que tres personas aparecen encausadas en un delito de odio por razones ajenas a las habituales, como origen, orientación sexual o religiosa... En este caso las manifestaciones de odio llegan, simplemente, por los gustos culturales o aficiones de un niño, algo que es muy grave y merecedor de una respuesta contundente por parte de la justicia».

En el lado opuesto están las defensas de los acusados, que se aferran a argumentos como la libertad de expresión, que no pretendían la gran difusión que alcanzaron sus mensajes o que éstos iban dirigidos a sus círculos de amistades y seguidores en vez de a un público general a escala nacional.