Dos policías fuera de servicio impiden que un hombre estrangule a su pareja

J. A. MARRAHÍ

valencia. Dos agentes fuera de servicio, uno de la Policía Local de Burjassot y otro de la Policía Nacional, se convirtieron el domingo en ángeles para una víctima de la violencia machista. La joven de 22 años estuvo a punto de morir asfixiada cuando su pareja, de 25, comenzó presuntamente a estrangularla por la espalda con el método conocido como 'mataleón', empleado por algunos delincuentes en atracos.

Ocurrió a la una de la madrugada, en la zona ajardinada de la Marina Real. El primero en detectar el riesgo fue el policía local de Burjassot. Observó cómo discutían a viva voz y presenció unos empujones y zarandeos por parte del sospechoso. Luego ella comenzó a caminar alejándose del joven.

Pero no le dejó marcharse. El hombre fue tras su pareja y la agarró por la espalda rodeando su cuello con un brazo y apretando fuertemente. Así permaneció varios segundos. En ese momento el agente de Burjassot se lanzó sobre el agresor para salvarla. Gracias a su buena formación policial, empleó una técnica para neutralizar el 'mataleón' hasta lograr separar al joven de la víctima, que cayó inconsciente una vez liberada.

Varios amigos del policía y otros testigos auxiliaron a la víctima. Además, un policía nacional también franco de servicio acudió junto al agente de Burjassot para vigilar al sospechoso e impedir su huida mientras aguardaban la llegada de patrullas. «Esto es entre nosotros, es una cosa nuestra. No os podéis meter», les espetó. Y aún rodeado por dos miembros de las fuerzas de seguridad logró zafarse y regresó hacia la joven con clara intención de continuar su agresión.

Pero no lo consiguió. Los policías fueron tras él y lo retuvieron. Al cabo de unos minutos, llegaron policías en servicio que se hicieron cargo del joven, se lo llevaron detenido e iniciaron el protocolo habitual en casos de violencia de género. Una vez recobró el conocimiento, la Policía Local acompañó a la víctima a un centro de salud. También presentaba un mordisco en el cuello.