Los padres del niño que cayó en un pozo ya habían perdido a un hijo en 2017

El operativo de búsqueda./EP
El operativo de búsqueda. / EP

Oliver, de tres años, falleció de un infarto en 2017

LAS PROVINCIAS y EFE

Los padres de Julen, el menor que cayó ayer en un pozo en Totalán, Málaga, ya perdieron un hijo. Fue en 2017, cuando el pequeño Oliver, que así se llamaba, falleció de un infarto mientras se encontraba en la playa. Oliver, por aquel entonces, era el hermano mayor. Tenía 3 años.

«Ya han perdido uno, este tiene que salir por fuerza», recuerda una vecina del barrio en el que vive la familia, en la zona conocida como 'Las Protegidas' y que aún se encuentra consternado por lo sucedido.

José y Victoria, los padres de Julen, son optimistas porque los equipos de rescate «hacen todo lo que pueden», asegura un familiar del pequeño que ha podido hablar con la familia, según recoge EFE.

Un equipo de 100 personas trabaja desde hace casi 24 horas para rescatar a Julen de una prospección de agua en la que cayó, de 100 metros de profundidad y 25 centímetros de ancho en el campo en Totalán, Málaga, donde habían ido a pasar el día en una finca familiar.

Rescate en Totalán

 

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