Un niño de 13 años descubre en un lago el cadáver de una mujer desaparecida en 1992

Zona en la que se encuentra la localidad de Revelstoke. /LP
Zona en la que se encuentra la localidad de Revelstoke. / LP

El joven se sumergió en el embalse con su GoPro para demostrar a la policía la veracidad de su hallazgo

C. MANCHÓNCanadá

Max Werenka, un niño de 13 años residente en la localidad de Revelstoke (Canadá), ha resultado crucial para el hallazgo de un cadáver en un lago de esta pequeña población canadiense. Se trata de una mujer que se encontraba dentro de un coche sumergido en el lago, donde había permanecido durante 27 años.

El joven canadiense se encontraba con los huéspedes que se alojaban en las cabañas que poseen sus padres cuando observó lo que parecía ser un coche sumergido a escasos tres metros de la orilla del lago.

Cuando la policía, se presentó en el lugar, no consiguió ver el coche del que hablaba el joven. Por ello, Max se sumergió en el lago con su GoPro y grabó el coche hundido para ensñárselo a los agentes, según informa The Washington Post.

Tras la constatación del hallazgo, las autoridades movilizaron una unidad de buzos para que, con la ayuda de una grúa, sacaran el coche del embalse. Una vez fuera del lago, descubrieron que en el interior del vehículo se encontraba el cadáver de una mujer.

El cadáver corresponde a Janet Farris, una mujer que desapareció en otoño de 1992 mientras se dirigía a una boda en Alberta. La familia de la mujer denunció la desaparición, pero hasta ahora no se había encontrado rastro de ella.