Dos mujeres heridas en un tiroteo entre familias tras discutir por unos palomos

Despliegue policial ayer en el barrio de l'Alquerieta tras el tiroteo, en la calle General Prim, Alzira (Valencia). / A. T.

La Policía Nacional detiene en Alzira a nueve personas, una de las cuales está relacionada con otras tres refriegas a disparos

A. TALAVERA / M . GARCÍAAlzira

Una discusión entre los miembros de dos familias acabó con un tiroteo que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves aunque finalmente se saldó con dos hermanas heridas en el brazo. Los hechos se produjeron hacia las diez y media de la mañana de este jueves en la calle General Prim de Alzira, en el barrio de l'Alquerieta.

Unos palomos deportivos han motivado esta disputa que acabó a tiros. Todo se remonta a unos dos años, cuando el hijo del presunto agresor, B., vendió unos palomos a la familia del agredido, «que luego se supo que eran robados». Así, desde la otra familia se le echó en cara esta situación, «ya que consideraban que iba a ir a juicio por el robo cuando él no tenía nada que ver». Las amenazas se sucedieron en los últimos meses hasta que en la mañana de ayer, en un bar del barrio, varios miembros de la familia increparon a B. e incluso intentaron agredirle armados con diversos objetos, según explicaron fuentes cercanas a la investigación. Éste regresó a su casa y, pocas horas después, armado con una pistola, disparó en varias ocasiones contra los miembros de la familia que le recriminaba la venta de los palomos. Alcanzó a dos mujeres en el brazo.

Inmediatamente, y en medio de momentos de gran tensión que se produjeron en la zona, efectivos de la Policía Nacional y Local se personaron en el lugar de los hechos. El hombre que efectuó los disparos no mostró resistencia e incluso reconoció a los agentes que había sido él, por lo que fue detenido por un presunto delito de tentativa de homicidio y pasará a disposición judicial en las próximas horas: «He sido yo», fueron sus lacónicas palabras a los agentes desplazados hasta esta zona.

Otros incidentes

Reincidencia.
Uno de los participantes en el tiroteo, quien no pudo disparar en este caso al adelantársele el miembro de la familia rival ya ha participado en tres incidentes similares en los últimos cinco años.
El caso más recordado.
El 30 de marzo de 2006 se produjo, en el barrio de l'Alquerieta, uno de los tiroteos más incruentos en la historia reciente de la Comunitat. Cuatro personas morían a manos del clan rival en una pugna entre los Mantequilla y los Kungfu.
Otro incidente.
Este enfrentamiento tuvo otro episodio, que sólo se saldó con una mujer herida en el glúteo por un disparo de bala, tras un encuentro entre miembros de ambas familias en 2008 junto a un centro comercial.

Otras ocho personas de las dos familias enfrentadas en la discusión que acabó en tiroteo fueron detenidas inicialmente por diferentes causas: tenencia ilícita de armas y amenazas de muerte, aunque la mayoría de ellas fueron puestas en libertad a lo largo de la jornada.

Los agentes localizaron una de las dos pistolas usadas en el tiroteo y buscaban la otra, que podía haber sido oculta por alguno de los otros miembros de la familia al haber sido adquirida de manera ilegal.

Gente gritando

«Fue como si explotara un cohete». Una vecina de la zona, aún con el susto en el cuerpo después de ver lo ocurrido, explicaba que le había parecido que alguien había lanzado algún tipo de elemento de pirotecnia, pero al salir a la calle se encontró con un panorama bien distinto. «Había dos mujeres heridas y gente gritando», relató.

Una de ellas fue trasladada hasta el hospital por un vecino que la encontró malherida en el suelo y pidiendo ayuda. La policía inspeccionó el coche en el que todavía había restos de sangre. La otra mujer fue atendida inicialmente por una unidad de la Samu que se desplazó hasta ese lugar y la llevó hasta el centro sanitario.

El hijo de una de las dos heridas, aún con restos de sangre en un pie, explicaba que un vecino «salió de su casa con la pistola y comenzó a disparar», lo cual desencadenó momentos de nerviosismo en el barrio. La presencia de los agentes y el hecho de que se detuviera al presunto autor de los hechos tranquilizó a los vecinos ajenos a este hecho: «Uno nunca se acostumbra a esto, pero no es la primera vez que pasa algo así», y recordaba diferentes episodios violentos ocurridos en un barrio que, pese a los intentos de los diferentes gobiernos municipales de Alzira en las últimas décadas, sigue siendo desafortunada noticia por este tipo de sucesos.

Además, un buen número de efectivos policiales mantuvieron unidades de vigilancia en la zona para que no se produjeran nuevos incidentes entre los componentes de ambas familias.

Los agentes estuvieron dialogando con los vecinos implicados y con otros de la zona para tratar de determinar lo ocurrido y mantuvieron un cordón de seguridad en la calle donde se produjo el tiroteo para tratar de llevarse la máxima cantidad de pruebas relacionadas con el arma que se había utilizado en este tiroteo.

Las dos mujeres heridas, una de ellas de 43 años y la otra de 40, fueron trasladadas al Hospital Universitario de la Ribera.

Operativo policial en la calle General Prim, Alzira (Valencia), lugar donde se ha producido el tiroteo. / A.T.

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