Un maltratador se atrinchera durante seis horas después de agredir a su mujer en Gandia

Un momento de la intervención del Grupo Operativo Especial de Seguridad. / policía

La policía auxilió a la víctima y detuvo al hombre tras derribar la puerta de la vivienda cuando amenazaba con quitarse la vida

R. ESCRIHUELA GANDIA.

La Policía Nacional detuvo en la madrugada del domingo en Gandia a un hombre de 45 años como presunto autor de un delito de violencia de género después de que agrediera a su pareja y se atrincherase en el domicilio durante seis horas, bajo la amenaza de agredir a los agentes si entraban y quitarse la vida. El individuo había mandado varios mensajes, despidiéndose de sus allegados.

Los agentes del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) asaltaron el domicilio, derribaron la puerta con un ariete y detuvieron al presunto maltratador después de que amenazara con suicidarse. El hombre había colocado incluso muebles detrás de la puerta para dificultar el acceso de la policía. La rápida intervención de los agentes de este grupo evitó que el individuo alcanzara un cuchillo y se autolesionara.

Los hechos se iniciaron en la tarde del sábado en Gandia, cuando los agentes fueron comisionados a una calle de la ciudad donde había una mujer desorientada y muy nerviosa que, al parecer, había sido agredida por su pareja.

Los agentes de la comisaría de la capital de la Safor se dirigieron inmediatamente al lugar, donde tras atender a la mujer y solicitar los servicios sanitarios para ser asistida, averiguaron que esta, presuntamente, había sido agredida por su pareja en su domicilio. Al parecer, tras una fuerte discusión la había golpeado con puñetazos en la cara y cabeza, arañado, y también le había puesto un cuchillo de cocina en el cuello, mientras la amenazaba de muerte. Además, este episodio supuestamente no habría sido la única agresión, ya que en ocasiones anteriores la habría agredido tanto física como psicológicamente con insultos y amenazas, según un comunicado de la Policía Nacional.

Los agentes acudieron al domicilio en el que se encontraba el agresor, que se negó a abrir la puerta, y en conversación con ellos manifestó que tenía varios cuchillos en su poder y amenazó con quitarse la vida, así como agredir a los policías si accedían a la vivienda y posteriormente suicidarse.

Los policías trataron de tranquilizarle y convencerle para que abriera la puerta, pero tras la negativa del agresor, la derribaron y los agentes de los GOES accedieron al domicilio sobre la una de la madrugada. El detenido tiene antecedentes policiales.