Otro lanzamiento de piedras a la pista de Ademuz moviliza a la policía de Paterna

Zona de la autovía en la que se produjeron los lanzamientos de piedras. / m. molines
Zona de la autovía en la que se produjeron los lanzamientos de piedras. / m. molines

Varias patrullas aumentan la vigilancia nocturna en el punto exacto de La Coma desde donde se tiraron los adoquines para poder localizar a los autores

M. COSTA Paterna

Un nuevo lanzamiento de piedras a la CV-35, en la noche del miércoles, volvió a movilizar a la Policía Local de Paterna, que ha intensificado la búsqueda para dar con los autores de esta peligrosa gamberrada. Con este ya son tres los actos vandálicos de este tipo que se han producido en el mismo tramo de carretera en una semana, provocando el caos entre los conductores que se vieron afectados por la rotura de lunas o tuvieron que frenar bruscamente para evitar una colisión.

La vigilancia se focalizó anoche entre la calle Vinaròs y la plaza Massamagrell del barrio de La Coma, el punto desde el que se lanzaron las piedras. Varias patrullas peinaron el tramo ajardinado y las calles adyacentes a esta plaza, que se encuentra pegada a la valla que separa la autovía. «Las piedras se han lanzado en esta zona que es la que está comprendida entre las salidas 5 y 6 de la CV-35. El objetivo es tratar de dar con los autores de este peligroso acto vandálico que puede tener consecuencias muy graves», explicó ayer el Jefe de la Policía Local de Paterna, Rafael Mestre.

Este mismo hecho se produjo ya en el año 2000 y en 2015. «En la primera ocasión detuvimos a dos menores y todo apunta a que se trata de nuevo de una gamberrada muy peligrosa. Los autores no son realmente conscientes del riesgo que puede provocar un acto vandálico de este tipo. Estamos hablando de un delito contra la seguridad vial e, incluso, se puede incurrir en tentativa de homicidio, si se produce un accidente». La noche del miércoles, a las 21:55 horas, entró una llamada al 112 alertando de que varios jóvenes estaban lanzado piedras, desde la calle Vinaròs, hasta la autovía CV-35.

Noticias sobre la CV-35

Este hecho volvió a provocar el pánico entre los conductores, que tuvieron que dar varios volantazos y frenazos para no colisionar con otros vehículos.

El pasado sábado otros ocho utilitarios acabaron con varias lunas rotas y carrocería abollada. Uno de los conductores daba la voz de alarma en redes sociales avisando de lo ocurrido. «Podían haber matado a alguien. Fueron ocho los coches destrozados, en los que viajaban personas de todas las edades, incluso, dos bebés».

El lanzamiento de una piedra sobre una luna de un coche, circulando a 100 kilómetros por hora, puede «provocar la rotura del cristal, dejando sin visión al conductor, y más siendo de noche, o herir al conductor o alguno de los ocupantes del vehículo, generando un accidente múltiple que puede terminar con víctimas mortales». Precisamente, en 1993, un conductor murió al recibir el impacto de una piedra, lanzada desde un puente de la antigua A-7, en la Pobla de Farnals. El elemento fracturó la luna e impactó sobre la cabeza de la víctima.

 

Fotos

Vídeos