Le juzgan por tirotear a un hombre en Catarroja y acusa a la víctima de tenerle «rabia, envidia y manía»

Catarroja./Juan J. Monzó
Catarroja. / Juan J. Monzó

La Fiscalía solicita una condena de 16 años de prisión en total y diez años de libertad vigilada

EUROPA PRESS

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia juzga desde este martes a un acusado de acudir encapuchado junto a uno o varios acompañantes a la puerta de la vivienda de otro hombre y, con la intención de acabar con su vida, dispararle varias veces. La víctima recibió hasta tres tiros, pero consiguió salvarse refugiándose en su portal. Por su parte, el procesado ha negado su participación en los hechos y ha asegurado que el hombre le acusa porque le tiene «rabia, envidia y manía».

Así lo ha afirmado en la primera sesión de esta vista, en la que ha declarado tanto este procesado como otro hombre acusado de encubrir al supuesto autor de los hechos. Se prevé que este juicio se alargue durante tres jornadas más.

En su escrito de calificación, Fiscalía acusa al supuesto autor de los disparos de asesinato en grado de tentativa y tenencia ilícita de arma corta y por ello solicita una condena de 16 años de prisión en total, diez años de libertad vigilada, prohibición de acercarse a la víctima a menos de 300 metros, una indemnización a esta de más de 29.000 euros, así como de 25.831 euros a la Generalitat Valenciana por la asistencia sanitaria prestada al tiroteado.

Según el relato de la fiscal, sobre las 05.41 horas del 11 de agosto de 2017, en compañía de otras personas no identificadas, acudió a bordo del vehículo del acusado de encubrimiento al portal de la víctima, en la calle Alicante de Catarroja, donde estacionaron el vehículo y apagaron motor y luces para esperar a que apareciera el hombre.

Cuando este llegó y se dispuso a entrar en su portal, el procesado presuntamente salió del vehículo «con ánimo de acabar con la vida de aquel« y efectuó varios disparos con un arma corta, de los cuales hasta tres alcanzaron e hirieron al hombre, que logró refugiarse en la vivienda de la planta baja del edificio. Pese a ello, el acusado efectuó dos disparos más desde la puerta del portal y acabó huyendo en el vehículo que le esperaba con el motor en marcha.

Posteriormente, el 18 de agosto, los dos acusados se desplazaron a las proximidades de una masía en la localidad valenciana de Benimodo y, una vez allí, «con el conocimiento y consentimiento« del propietario del coche, lo incendiaron con la finalidad de »destruir ese instrumento del delito cometido«, según la representante del Ministerio Público.

Finalmente, al día siguiente, ambos procesados acudieron a Comisaría para denunciar la supuesta sustracción del vehículo, aunque finalmente no pudieron interponer la denuncia al no poder acreditar la titularidad del coche.

LE DIJO QUE NO SE ACERCARA A SU HIJA NI A SU SOBRINA

En su declaración, el supuesto autor de los disparos ha asegurado que el tiroteado es «una persona que siempre va haciendo de las suyas, robando y atracando» y que «tenía problemas con todo el mundo». Ha afirmado que en una ocasión le robó un reloj, que «se llevó a punta de pistola a un chaval en Albal« y que »estaba implicado en el asesinato de una chica en Chella«, por lo que, ha añadido, le dijo que no se acercara ni a su hija ni a su sobrina.

Por otra parte, ha negado haber tenido «nunca» armas ni licencia. Al ser preguntado por una denuncia por tenencia ilícita de armas por llevar una escopeta en el coche, se ha justificado diciendo que se la encontró en el campo y la iba a llevar a la Policía.

Asimismo, inquirido por la fiscal por el día de los hechos, ha relatado que él se encontraba en las fiestas de Xàtiva, en la feria, y no en Catarroja y ha asegurado que él no disparó a la víctima. «Ni a él ni a nadie», ha subrayado. Ha atribuido el hecho de que este hombre le acuse a que le tiene «rabia, envidia y manía» y ha apuntado que había tenido «problemas» con un amigo suyo. También ha sostenido que la supuesta víctima le ha pedido dinero y le ha amenazado y que, por ello, le ha denunciado.

Por su lado, el acusado de encubrimiento ha coincidido en el relato efectuado por el otro procesado y ha destacado que él no sabía que alguien había incendiado su coche. Ha dicho que le robaron el vehículo que había adquirido poco antes por 700 euros y se ha quejado de que en el interrogatorio que le hicieron le «pegaron e insultaron» y le amenazaron con que le «pegarían más si denunciaba» estos hechos.