Independentistas acosan a un médico porque en su centro se habló en castellano a una paciente

En el video se ve como un grupo de radicales soberanistas pidió explicaciones al director de un centro médico tras la denuncia de una paciente, que se sintió humillada cuando una doctora se dirigió en castellano a su hija discapacitada. La paradoja de esta situación es que se puede denunciar con imagen porque parte del hostigamiento fue la propia grabación. En el vídeo se ve que el responsable del centro de salud poco puede hacer para hacer frente al acoso. Al menos nueve personas le rodean actuando como una suerte de autoridad independentista, exigiéndole explicaciones y abroncándole, argumentando que "Esto es una puñetera colonia. Aquí vienen médicos con el ánimo del colonizador a menospreciar". La situación torna en un interrogatorio "¿Se ha echado ya a al persona en cuestión?" pregunta una de las acosadoras, a loq ue el médico responde que "No, en absoluto, sólo faltaría". Los reproches suben de tono cuando el líder del grupo señala elevando la voz que "Los catalanes somos muy generosos, dejad que hablen en catalán, pero que nos humillen en nuestra casa! ¡Esto no se va a repetir aquí!" Exclama. El trabajador del centro se defiende con estas palabras: "Ustedes, con todo el respeto se están convirtiendo en un tribunal" A lo que le responden con tono de burla: "De la Inquisición, tribunal de la Inquisición". Quien amenaza, grita, acosa y capitanea el grupo es un conocido de la Justicia. El empresario Santiago Espot. En 2017 fue acusado, condenado y posteriormente absuelto por organizar la pitada al himno nacional en la final de la Copa del Rey de 2015.