Un hombre encierra a su pareja 15 horas y se atrinchera con un cuchillo

El hombre en la ventana con el cuchillo en la mano. / LP
El hombre en la ventana con el cuchillo en la mano. / LP

Un negociador de la policía logró convencer al individuo para que no se lanzara desde un cuarto piso y posibilitó su detención

JAVIER MARTÍNEZ

Un hombre de 51 años se atrincheró el viernes con un cuchillo en una vivienda de Valencia tras encerrar a su pareja en una habitación y atrancar la puerta con varios muebles. La víctima logró escapar y salió indemne después de permanecer 15 horas retenida en el piso mientras su captor, que fue detenido por la policía, deambulaba por la casa y decía ser víctima de un complot.

Los violentos hechos se iniciaron en la medianoche del jueves al viernes en una vivienda de la calle Modesto González Latorre, cuando el hombre encerró a su compañera sentimental y le quitó el teléfono móvil para que no pudiera pedir ayuda. También arrancó los cables del módem y colocó varios enseres junto a la puerta de la habitación para impedir que la víctima saliera.

Durante el tiempo que estuvo encerrada, la mujer trató de convencer varias veces a su pareja para que depusiera su actitud, pero el individuo no razonaba, hablaba en voz alta sobre una conspiración contra él y amenazaba con quitarse la vida. Fueron momentos de mucho miedo para la víctima, aunque no gritó para pedir auxilio ante el temor de que su captor reaccionara de una forma más violenta.

Sobre las nueve de la mañana del viernes, la mujer logró convencerlo para que le dejara salir de la habitación, pero el individuo continuaba irritado, nervioso y agresivo. Una enfermedad mental, al parecer, le impedía actuar con cordura. El hombre siguió varias horas más con su exaltación del ánimo y su privación del juicio. Tras un descuido de su pareja, la víctima logró escapar y se refugió en la casa de una vecina.

Una vez a salvo, la mujer llamó al 112 para pedir socorro y asistencia médica. Ella solo tenía una magulladura en un brazo, pero temía por la vida de su compañero sentimental. Eran las 14.50 horas del viernes. Su encierro había terminado tras 15 horas de angustiosa espera y tensa calma. Varias patrullas de la Policía Nacional acudieron con urgencia al lugar para auxiliar a la mujer.

Persuadido por un inspector

Los primeros agentes que llegaron al lugar entraron en la casa tras encontrar la puerta abierta. El individuo llevaba un cuchillo en la mano y amenazaba con clavárselo en su garganta si los policías se acercaban a él. Era necesaria la intervención de un negociador. Estaba muy nervioso. Gritaba que quería suicidarse y se puso de pie sobre el alféizar de la ventana, con grave riesgo de caer al vacío desde un cuarto piso, donde permaneció unos 45 minutos en el exterior de la ventana, sin soltar el cuchillo y con una postura incómoda, hasta que un inspector de la Policía Nacional le convenció para que entrara en el piso.

La persuasión y la experiencia del especialista de la Red Nacional de Negociación fueron clave para resolver el incidente crítico. Antes de ser reducido por los agentes, el individuo se clavó el cuchillo varias veces en el abdomen y el cuello. Un policía local le disparó entonces dos dardos con su pistola eléctrica para que dejara de autolesionarse. Tras recibir la descarga, el hombre pudo ser inmovilizado por varios policías en pocos segundos y fue asistido y sedado por el SAMU. Los sanitarios taponaron los cortes que tenía el herido y lo trasladaron al Hospital General, donde quedó ingresado.

Poco después, cuando recobró la cordura, un policía le informó que estaba detenido por un delito de malos tratos en el ámbito familiar y otro de detención ilegal. Otro agente tomó declaración a la víctima para realizar las correspondientes diligencias.