Dos policías fuera de servicio impiden que un hombre estrangule a su pareja por el método del 'mataleón'

Cabal de la dársena de la Marina de Valencia. /LP
Cabal de la dársena de la Marina de Valencia. / LP

El sospechoso, un joven de 25 años, fue detenido después de dejar a la víctima inconsciente en los jardines de la Marina de Valencia

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Dos agentes fuera de servicio, uno de la Policía Local de Burjassot y otro de la Policía Nacional, se convirtieron el domingo en ángeles para una víctima de la violencia machista. La joven de 22 años estuvo a punto de morir asfixiada cuando su pareja, de 25, comenzó presuntamente a estrangularla por la espalda con el método conocido como 'mataleón' y empleado por algunos delincuentes para cometer atracos. La intervención de los policías, que pasaban por la zona con familiares y amigos, fue providencial para salvar a la víctima.

Los hechos ocurrieron sobre la una de la madrugada, a pocos metros de un conocido local de ocio, en la zona ajardinada de la Marina de Valencia. El primero en detectar la situación de riesgo fue el policía local de Burjassot. Observó cómo discutían a viva voz y quedó muy atento a la escena. Presenció unos empujones y zarandeos por parte del sospechoso tras los cuales ella comenzó a caminar alejándose del joven.

Pero él no le dejó marcharse. Fue tras ella y la agarró sorpresivamente por la espalda rodeando su cuello con un brazo y apretando fuertemente. Y así permaneció varios segundos en una evidente intención de provocar la asfixia. En ese momento, el agente de Burjassot se lanzó sobre el agresor para salvar a la víctima. Gracias a su buena formación policial, empleó una técnica para neutralizar el 'mataleón' hasta lograr separar al joven de su pareja, que cayó inconsciente una vez liberada.

Varios amigos del policía y otros testigos auxiliaron a la víctima. Además, un policía nacional también franco de servicio acudió junto al agente de Burjassot para vigilar al sospechoso e impedir su huida mientras aguardaban la llegada de patrullas. «Esto es entre nosotros, es una cosa nuestra. No os podéis meter», les espetó. Y aún rodeado por dos miembros de las fuerzas de seguridad logró zafarse y regresó hacia la joven con clara intención de continuar su agresión.

Pero no lo consiguió. Los policías fueron tras él y lo retuvieron. Al cabo de unos minutos, llegaron policías en servicio que se hicieron cargo del joven, se lo llevaron detenido e iniciaron el protocolo habitual en casos de violencia de género. Una vez recobró el conocimiento, la Policía Local acompañó a la víctima a un centro de salud. También presentaba un mordisco en el cuello.