Así estafaba la banda del retrovisor roto en las carreteras valencianas

Así estafaba la banda del retrovisor roto en las carreteras valencianas

La Guardia Civil de Cullera detiene a cuatro miembros de un clan de timadores y esclarece una decena de delitos cometidos en varias provincias

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

La Guardia Civil de Cullera ha desarticulado un clan francés que estafaba a conductores de avanzada edad tras simular accidentes de tráfico con daños causados, supuestamente, por el roce del retrovisor de la víctima.

Los cuatro hombres detenidos, dos de ellos hermanos, ingresaron en prisión como presuntos autores de una decena de estafas. Los investigadores del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cullera atribuyen a esta banda una decena de hechos delictivos en Alzira, Carcaixent, l'Alcúdia, Sagunto, Vinaròs, Oropesa, la Vall d'Uixó, Soria, Zamora y en varias poblaciones de Cataluña, como Ulldecona, Alcanar y Canet de Mar.

Los delincuentes utilizaban siempre el mismo método. Dos de los estafadores circulaban en un coche con matrícula extranjera y provocaban un roce con el vehículo de la víctima para fingir luego un fallo en el sistema eléctrico del retrovisor abatible. La artimaña consistía en culpabilizar del accidente al conductor de avanzada edad para luego pedirle que pagara en efectivo la reparación de unos daños inexistentes. Uno de los delincuentes se hacía pasar por un abogado que había viajado a España y conducía un vehículo alquilado en Francia, otro golpeaba el coche de la víctima con canicas o pequeñas piedras, además de rayarlo con un trozo de tiza negra o una pintura de cera, y un tercer individuo hacía funciones de vigilancia para avisar a sus compinches de la posible llegada de alguna patrulla de la Guardia Civil o Policía Local.

Los timadores empleaban la violencia algunas veces y uno de ellos se hacía pasar por abogado

Tras hacer indicaciones al conductor de avanzada edad para que parase su coche, los timadores lo abordaban e incordiaban para que sacara dinero de un cajero automático, y en algunas ocasiones emplearon la violencia para cometer las estafas. Uno de los delincuentes mantenía una conversación telefónica con la víctima tras fingir que era un empleado de una compañía de seguros, y le explicaba que recuperaría todo el dinero que iba a adelantar con un cheque que le enviaría el seguro al día siguiente. Los estafadores presionaban a la víctima para que sacaran entre 1.000 y 4.000 euros del banco tras simular que tenían mucha prisa por regresar a su país. Con un elaborado guión, los individuos hacían creer a los ancianos que si realizaban un parte amistoso tendrían que pagar luego una elevada franquicia, porque «los papeles tenían que pasar la frontera». También infundían miedo a los conductores al decirles que podían perder el carné tras un control médico de evaluación de aptitudes para conducir. Todas las víctimas son mayores de 75 años y una tiene 86 años.

Los cuatro individuos fueron detenidos la semana pasada en Castellón tras una ardua investigación del Equipo de Policía Judicial de Cullera. Uno de los hombres arrestados llevaba un lápiz negro de cera en su bolsillo. El estafador utilizaba este utensilio para pintar una ralla en el lateral del coche y hacer creer a la víctima que el roce había dañado la pintura del vehículo. Los detenidos tienen edades comprendidas ente los 22 y 44 años y están acusados de los delitos de estafa, detención ilegal, robo con violencia e intimidación y pertenencia a organización criminal. La operación 'Omene' se ha saldado también con la incautación de dos vehículos, teléfonos móviles y pequeños útiles para llevar a cabo las estafas.

La nueva ofensiva total de la DGT

Otros sucesos en Valencia