Un empresario, su esposa y su hijo, acusados de estafar 5,8 millones a 54 inversores

Delfín N. A. / fotolog
Delfín N. A. / fotolog

El fiscal pide penas de seis y siete años de cárcel para los procesados al considerar probado que desviaron el dinero a sus cuentas corrientes

J. MARTÍNEZ/A. RALLO VALENCIA.

El empresario Delfín N. A., su esposa, su hijo y su socia colaboradora pergeñaron una forma de enriquecerse con el reclamo de ganancias de entre el 5 y 8 por ciento del dinero invertido en el mercado de divisas, pero sin la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, y estafaron 5,8 millones de euros a medio centenar de personas entre los años 2006 y 2008. Los cuatro procesados se sentarán en el banquillo de los acusados para ser juzgados por un delito continuado de estafa masiva.

El fiscal pide una pena de siete años y tres meses de prisión para Delfín N., que era el titular y administrador de la empresa Delmar Inversiones Inmobiliarias S. L., y seis años y ocho meses de cárcel para sus dos familiares y su socia. Según las conclusiones provisionales del ministerio público, a los primeros inversores les devolvieron el dinero con beneficios de hasta un 15% en algunos casos para ganarse su confianza e incentivar mayores inversiones. Estas ganancias las pagaban con el dinero que entregaban las personas que captaban en eventos organizados por Rosa María M. P. en hoteles y restaurantes de Valencia.

A las reuniones de captación de inversores asistían personas de relevancia pública en aquellos años para dar una apariencia de seriedad y legalidad en las operaciones que decían realizar en el mercado de divisas. Además, los acusados realizaban simulaciones de inversiones en las que participaban algunos empleados de la empresa, que también fueron engañados. Estos trabajadores veían circular grandes cantidades de dinero en el despacho de la calle San Vicente, y confiados en el buen resultado de las operaciones, decidieron también invertir o convencieron a familiares para que lo hicieran.

De esta manera, Delfín N. y los otros tres procesados recibieron dinero en mano y liquidaron los primeros beneficios, pero meses después dejaron de pagar a los inversionistas y desviaron hasta 5,8 millones de euros a sus cuentas bancarias y a las de sus empresas, así como a Panamá, e hicieron desaparecer toda la documentación de estas operaciones ilegales, según el escrito de acusación del fiscal.

Entre las 54 personas estafadas se encuentra la hermana de uno de los criminales más buscados por Interpol, dos mujeres que invirtieron 570.000 euros y un hombre que entregó 415.300 euros a uno de los acusados. El ministerio público solicita que los procesados devuelvan a las víctimas los 5,8 millones de euros que desviaron de las inversiones.

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