«Yo no disparé a nadie, esa noche estaba de fiesta»

Los dos acusados tras el intento de homicidio, ayer durante el juicio. / Irene Marsilla
Los dos acusados tras el intento de homicidio, ayer durante el juicio. / Irene Marsilla

El acusado de intentar asesinar a tiros a un vecino de Catarroja y otro amigo sospechoso de encubrirlo niegan los hechos en el juicio

I. G.

El 11 de agosto de 2017, a las 5.40 horas, Diego R. recibió varios disparos en su casa de Catarroja. La víctima afirmó haber visto cómo le vigilaban desde un coche de color verde desde la calle e identificó a Constantino E., un conocido del pueblo, como el autor.

El juicio por estos hechos arrancó ayer por la mañana en la Ciudad de la Justcia con el interrogatorio a los dos implicados: Constantino, como presunto autor, y Sergio M., colega del primero, como supuesto encubridor. La Fiscalía pide para el principal acusado una pena de 16 años de prisión por los delitos de asesinato en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas. Para Sergio, tres años por encubrimiento.

Siempre según la fiscal, Constantino estacionó el vehículo y esperó a que llegara la víctima, que residía en esa zona. El acusado disparó varias veces con un arma corta y le hirió en un costado, un codo y una pierna. Diego logró refugiarse en el portal del edificio, donde volvió a ser tiroteado. Una semana después, según la Fiscalía, Constantino prendió fuego al coche con la finalidad de ocultar pruebas. Esta acción fue supuestamente conocida y consentida por el propietario del vehículo, Sergio, que trató denunciar la sustracción sin éxito, ya que no tenía los papeles en regla.

Constantino declaró que la madrugada del incidente no estaba allí. «Yo no disparé a nadie, esa noche estaba de fiesta en Xàtiva junto a Sergio y otras tres personas: mi hijo y dos amigos suyos», aseguró el principal sospechoso en su defensa.

Sobre el coche, Constantino respondió que el 18 de agosto vio un vehículo de la misma marca, modelo y color que el de Sergio circulando por la autovía, con lo que sugirió que lo habían robado. Éste avisó a su amigo y al día siguiente el coche no estaba en Alfafar, lugar de residencia de Sergio. Poco después apareció quemado.

Constantino habló de Diego como una persona conflictiva con la que había tenido un forcejeo semanas atrás. Al ser preguntado por la fiscal sobre por qué Diego lo incriminó, Constantino espetó que Diego «es una persona llena de rabia». Además, afirmó que la víctima le pidió dinero para que retirara la denuncia que interpuso tras ser tiroteado, a lo que Constantino se negó.

El juicio por el intento de homicidio continuará en los próximos días. Constantino lleva 21 meses en prisión provisional y Sergio permanece en libertad.