Apuñalado tras defender a un menor de un atraco en Alaquàs: «Le dije que soltara al chaval y me tiré sobre él»

El hombre apuñalado por un ladrón muestra sus heridas cubiertas con vendas. / IRENE MARSILLA
El hombre apuñalado por un ladrón muestra sus heridas cubiertas con vendas. / IRENE MARSILLA

El hombre recibió tres navajazos cuando fustró un robo en plena calle

JAVIER MARTÍNEZ

Un espectacular vendaje cubre las 14 grapas quirúrgicas que cierran la herida de arma blanca en su brazo derecho. Otro corte en el dedo meñique de la mano izquierda y un pinchazo en el costado, también tapados con finas gasas, son las tres secuelas de los navajazos que sufrió José María L., de 39 años, por defender a un menor en un atraco y enfrentarse al ladrón en una calle de Alaquàs.

«Cuando vi que lo tenía cogido del cuello le dije que soltara al chaval y me tiré sobre él», afirma José María con vanagloria pese a las puñaladas que recibió. «Todo ocurrió muy rápido. Me acerqué y le empujé cuando bajó un momento la mirada, y entonces el chaval se apartó y el que quería robarle el móvil intentó rajarme el cuello», explica la víctima.

Tras parar dos navajazos con su mano izquierda y su brazo derecho, José María no pudo evitar que el ladrón le apuñalara en el costado. «Al principio no sentí nada pero vi la sangre y me di cuenta que estaba herido», añade mientras arruga la frente y sus cejas.

Hechos violentos

Como ya informó ayer LAS PROVINCIAS, los violentos hechos ocurrieron sobre las siete de la mañana del pasado domingo en la avenida Miguel Hernández de Alaquàs, cuando un delincuente con antecedentes policiales abordó a dos jóvenes de 15 años junto a una máquina expendedora de refrescos.

Entonces, según cuenta José María, este hombre le puso una navaja en el cuello a uno de los menores para robarle el teléfono móvil. La víctima se topó con la escena y decidió enfrentarse al individuo que llevaba el arma blanca. «Si hubiesen sido dos hombres no me habría metido en ningún jaleo, pero cuando vi que el chaval estaba en peligro le ayudé sin pensar en el riesgo, y no me arrepiento», señala con satisfacción.

El agresor huyó mientras una vecina llamaba al 112 para pedir una ambulancia. Una patrulla de la Policía Local de Alaquàs se trasladó con urgencia al lugar tras recibir el aviso del apuñalamiento y socorrió a la víctima hasta que llegó una ambulancia del SAMU. También acudió una patrulla de la Policía Nacional de Xirivella, que acordonó la zona con un precinto y se hizo cargo de las primeras investigaciones.

Los agentes comprobaron que había una cámara de vídeo instalada en la máquina expendedora de refrescos, por lo que hicieron gestiones para visionar las imágenes grabadas. Mientras la víctima recibía asistencia médica, la Policía Local realizó una batida por la zona para tratar de localizar al ladrón, cuya descripción física conocían por los datos que les acababan de facilitar los menores y otro testigo de la agresión.

Unos 20 minutos después del apuñalamiento, los agentes de la Policía Local reconocieron al delincuente cuando subía de forma apresurada a un autobús de la empresa Fernanbus e interceptaron el vehículo para identificar al sospechoso.

Detención

El ladrón hizo ademán de sacar algo de su bolsillo cuando uno de los policías subió al autobús, por lo que el agente lo encañonó con su pistola y le dijo que levantara las manos. Fueron momentos de gran tensión y nerviosismo, aunque el policía local actuó con gran serenidad y ordenó al delincuente que bajara del vehículo para detenerlo en la calle.

«Cuando vimos al policía entrar en el autobús nos asustamos un poco porque no sabíamos qué ocurría, pero todo salió bien», afirmó uno de los pasajeros del transporte metropolitano. Tras engrilletar al individuo, los agentes lo cachearon y le intervinieron unas tijeras que llevaba en un bolsillo de su pantalón.

Después informaron al detenido de sus derechos y lo entregaron a la Policía Nacional, que se hizo cargo de las diligencias de investigación para remitirlas al juzgado. El SAMU trasladó al herido al Hospital General de Valencia, donde le suturaron las heridas de arma blanca.

Al día siguiente, el visionado de la grabación de la cámara de vídeo posibilitó la completa identificación del agresor: un joven español de 24 años cuya identidad responde a las iniciales A. G. M.

El juzgado de guardia de Torrent decretó el martes por la tarde el ingreso en prisión del ladrón. Según informaron fuentes jurídicas, el individuo encarcelado tiene varios antecedentes policiales y ya había sido detenido por los delitos de robo y lesiones, entre otros.